13 jul 2006

Significados y perspectivas de la movilización nacional de estudiantes en Chile - OPECH


"Estamos dando clases"*:
Significados y perspectivas de la movilización nacional de estudiantes en Chile.

* Consigna difundida por la Asamblea Nacional de Estudiantes Secundarios días antes de deponer tomas y paros en los colegios.

Juan González, Rodrigo Cornejo y Rodrigo Sánchez
Observatorio Chileno de Políticas Educativas - OPECH.
Universidad de Chile.

I. Introducción

El Movimiento Social que, durante los meses de mayo y junio del presente año, sacudió al conjunto de la sociedad chilena, comenzó a forjarse desde el actor educativo que, al menos desde una concepción tradicional de lo político, aparecía como el más débilmente articulado para poder incidir: l@s estudiantes. Este movimiento, fundamentalmente juvenil-popular, fue capaz de integrar las legítimas reivindicaciones económicas y de infraestructura (pase escolar gratuito, gratuidad de la prueba de selección a la Universidad, mejorar los baños en mal estado, aumentar las raciones alimenticias) con el cuestionamiento a una de las principales leyes de amarre dejada por la dictadura: la Ley Orgánica Constitucional de la Enseñanza. Esta ley, que fue promulgada horas antes del término de la dictadura militar, así como los artículos de nuestra Constitución Política sobre derechos y deberes ciudadanos, sientan las bases jurídicas y filosóficas para el actual modelo de administración y financiamiento del sistema educativo chileno.

Este modelo de administración (supuestamente basado en la descentralización), así como el modelo financiamiento de la educación (basado en la receta de Milton Friedman de hacer competir a las escuelas por los subsidios portables que el Estado le "da" a los estudiantes[1]), al amparo de las citadas leyes constitucionales, han permitido la privatización masiva de escuelas en Chile. Hoy en día, el 42% de los estudiantes de la educación obligatoria asisten a escuelas particulares que reciben subvención del estado. Los dueños de estas escuelas pueden lucrar con dicha subvención, cobrar a las familias y seleccionar estudiantes. Descontando al 9% que asiste a escuelas particulares sin subvención, el otro 49% de los estudiantes asiste a escuelas administradas por municipalidades, cuya inmensa mayoría no son capaces de solventar gastos educativos mínimos y no cuentan con equipos técnicos-pedagógicos que apoyen la gestión. Este experimento educativo chileno ha generado logros significativos en cobertura escolar, pero presenta un estancamiento generalizado en las mediciones de aprendizaje, graves problemas de inequidad en la calidad educativa y ha generado un inédito fenómeno de segmentación socioeducativa en las escuelas, una especie de apartheid educativo. En palabras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la educación chilena parece estar "concientemente estructurada por clases sociales" y "está influenciada por una ideología que da una importancia indebida a los mecanismos de mercado para mejorar la enseñanza y el aprendizaje" (OCDE, 2004: 290).

II. El Movimiento de Estudiantes Secundarios

El Movimiento Secundario se organizó a partir de la articulación de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), instancia surgida desde los centros de alumnos y colectivos estudiantiles[2] organizados principalmente en los colegios emblemáticos[3] del centro de la capital y algunos colegios municipales y particulares subvencionados ubicados en el mismo sector.

La ACES comienza a articular sus demandas luego de un dificultoso proceso de unificación, debido a sucesivos quiebres propiciados por las fuerzas políticas tradicionales que buscaban la conducción del espacio, ante la autonomía y heterogeneidad demostrada por éste. Finalmente este proceso da frutos. Entre otras cosas, en noviembre del año pasado elaboran un documento de trabajo , que le entregan al Ministerio de Educación, en el que dan cuenta de las principales demandas y propuestas elaboradas por los estudiantes de la Región Metropolitana, en un proceso de trabajo participativo y amplio.

A comienzos de este año, y a raíz de la indiferencia que mostró el nuevo Ministerio de Educación hacia sus propuestas y peticiones, los estudiantes comenzaron un proceso de movilización. Lo hicieron a través de una lógica organizativa totalmente novedosa en el escenario de los movimientos reivindicativos surgidos en estos quince años de democracia y políticas neoliberales en Chile. La horizontalidad del movimiento, la transversalidad de sus demandas (a ellas comienzan adherir estudiantes de las más diversas clases sociales y regiones del país), la claridad de sus propuestas, los novedosos estilos de movilización que proponen y ejecutan, el nivel de adhesión social que provocan, sorprenden al país, en especial a sus elites políticas, que había confinado a la juventud popular al campo de los apáticos y/o socialmente dañados. La Asamblea de Estudiantes secundarios perfila un funcionamiento basado en la democracia directa, en donde los voceros son simplemente eso, portadores del mandato de sus bases, que en asamblea resuelven, sin ceder a las dinámicas de la coyuntura y a las maniobras divisionistas y de desinformación generadas por poderosos grupos de interés[4]. Esto les permitió construir un espacio político donde la participación efectiva de todos y la diversidad se transformaban en elementos constituyentes de una nueva ciudadanía juvenil que desbordaba los tímidos canales de integración política que hasta la fecha se han constituido en el Chile post-dictadura.

A los pocos días de iniciados los paros y la tomas en unos pocos liceos de Santiago, el movimiento genera una explosiva adhesión que, para sorpresa de muchos, sumó rápidamente a los estudiantes y profesores de los liceos y escuelas de las zonas periféricas y de regiones[5], los actores más afectados por el apartheid educativo imperante en el país[6]. La Asamblea de Estudiantes Secundarios adquiere un carácter Nacional. Se desencadena un proceso generalizado de tomas y paros, testimonio del acercamiento entre los jóvenes más marginados de la sociedad chilena (de los llamados liceos periféricos o urbano-populares) y los jóvenes de las clases medias y populares con posibilidades de "integración social". Tal fenómeno de unidad, inédito en el Chile de post dictadura, caracteriza la radicalidad, en el sentido de masividad social, de este movimiento[7].

La demanda por una Educación de calidad para todos, impacta profundamente en la mayoría de los chilenos. La conciencia colectiva respecto de las inequidades educativas, la mala calidad y la segmentación social, desencadenan una adhesión masiva en una sociedad altamente segmentada[8], la cual no ha olvidado, a pesar de los esfuerzos propagandísticos de las elites neoliberales, que el Estado debe estar al servicio de los ciudadanos y no siempre de las elites.

El movimiento secundario fue instituyente[9], cambió la agenda de las elites políticas e instaló un debate nacional sobre preguntas educativas esenciales: ¿qué significa educación de calidad? ¿Cuál es el rol del Estado en un país en el cual este ya aparece casi inexistente para los desfavorecidos? ¿Qué entendemos por educación pública? ¿Cuál es el límite que debe existir para el lucro y las fuerzas del mercado? ¿Por qué no cambiamos las leyes constitucionales impuestas por la dictadura?

III. El escenario abierto con las movilizaciones: la respuesta del gobierno, la posición de los poderosos grupos conservadores y las perspectivas del movimiento social.

"Entramos en otro proceso de movilizaciones, el cual se trata de construir un proyecto de Educación para Chile"[10]

La respuesta que ha tenido el gobierno frente a las demandas de los estudiantes ha sido confusa y variable. Al comienzo de las movilizaciones intentó negar la validez de las mismas, luego ensayó maniobras que buscaban la división de la asamblea de estudiantes y que recordaron el estilo político de algunos ministros de la dictadura[11]. Desatado ya el conflicto nacional, el día 1 de junio, la Presidenta Bachelet se dirige al país en cadena nacional de radio y televisión, y da a conocer las "medidas" del gobierno para solucionar la (ahora sí reconocida) crisis educativa. Estas medidas apuntaban esencialmente a las demandas económicas y de infraestructura hechas por los estudiantes. Respecto a las demandas de fondo, se envía al Parlamento una indicación general para reformar algunos artículos de la Constitución Política (la que difícilmente será aprobada), y se crea un Consejo Asesor Presidencial para la Calidad de la Educación coordinado por Juan Eduardo García-Huidobro, un ex alto funcionario del Ministerio de Educación, alejado del mismo hace un par de años. Este consejo asesor presidencial http://www.consejoeducacion.cl/view/index.asp está compuesto por cerca de 80 miembros y "tendrá que esmerarse por mostrar caminos para llegar a la educación justa y de calidad que Chile quiere y necesita" en un plazo de seis meses de trabajo[12]. Para muchos se trató de una medida de escasa efectividad, por la composición y alcances del nuevo organismo. Se criticó además que el gobierno no presentará postura frente a los principales temas estructurales: financiamiento de la educación pública, rol del estado, lucro y selección, etc. Al interior de este Consejo, los miembros ligados a la alianza de gobierno (Concertación por la democracia) han oscilado entre dos posturas: una más progresista que busca regular el mercado y fortalecer la educación pública y el rol del estado y una más bien tecnócrata, sustentada por sus cuadros economistas y por los ideólogos de la reforma educativa de los años '90, que aún creen en el mercado de la educación y que defienden "el respeto a la estructura vigente" (Contreras, D y Elacqua, G: 2005[13]).

Por su parte, los poderosos grupos conservadores chilenos, han comenzado a superar un momento inicial de perplejidad. Sus argumentaciones en pro de un mercado de la educación totalmente desregulado y su defensa del lucro, la competencia y los incentivos como "motores" del desarrollo humano, tienen mucho de ideologismo y poco sustento en evidencia. Sin embargo poseen un control absoluto sobre los medios de comunicación masivos, lo cual unido a la descomposición del sujeto social, tras 25 años de políticas neoliberales, les ha permitido instalar, hasta ahora, los marcos en que se ha dado el debate nacional. En el consejo asesor presidencial, estos grupos son minoría, sin embargo poseen una comprobada influencia sobre las decisiones del gobierno y cuentan con el apoyo parlamentario de la derecha política.

Finalmente, los representantes de la sociedad civil[14], que han sido convocados al Consejo Asesor Presidencial, se han agrupado en un frente social por la Educación. Este frente se ha puesto como horizonte convocar a un espacio ciudadano que discuta acerca de la Educación que queremos todos los chilenos: el Congreso Educativo. Esta será una instancia que nos permitirá sentar las bases para que el movimiento social, en su conjunto, logre incidir en la política pública, enfrentando en forma transparente a los intereses que durante años han amparado sus ganancias en la "anarquía neoliberal".

Para este Frente Social la tarea no ha sido fácil, sus miembros deben enfrentarse en el Consejo Asesor Presidencial, a un debate que constantemente los encierra en tecnicismos que reducen la educación a criterios econométricos[15]. Esta puede ser la principal tensión que existe al interior del Consejo Asesor Presidencial, y que se evidencia en la discusión acerca de la calidad de la Educación, la definición de Educación Pública y el Rol del Estado.

Este es el escenario actual del debate sobre educación abierto en Chile. La gran paradoja de las políticas públicas neoliberales aplicadas en nuestro país es que, a pesar de todos sus esfuerzos, han construido en la ciudadanía una necesidad común que logra unirlos y movilizarlos. La ausencia del Estado en los problemas vitales de las personas, hoy es un problema que no sólo aparece en el ámbito educativo, sino también en la salud privada, en los sistemas de administración de pensiones, y en el conjunto de servicios privatizados que comienzan a mostrar su deuda con el país. El libre mercado no genera más calidad, sino que por el contrario descompone los bienes sociales, y por lo tanto, deconstruye ciudadanía, transformando la sociedad en un negocio, donde los fuertes gobiernan y los débiles los sostienen.

El movimiento secundario fue capaz de cambiar completamente la agenda política chilena y consiguió avances que van más allá del ámbito educativo, y que parecían imposibles en el Chile de post-dictadura. Logró cuestionar la ideología de la "igualdad de oportunidades", uno de los pilares estructurales del sistema chileno, generó formas de organización innovadoras y masivas, concitó un altísimo nivel de apoyo en la ciudadanía y mostró, en la práctica, que el sujeto social colectivo exige espacios reales de participación, que van mucho más allá de los débiles canales de integración que propone el sistema.

Textos citados:

- Contreras, D y Elacqua, G. (2005): "El desafío de la calidad y equidad en la educación chilena". Serie "En foco", N° 43. Expansiva. http://www.expansiva.cl Consultado el 3 de Julio de 2006.

- Estudiantes secundarios de la Región Metropolitana (2005): "Propuesta de Trabajo". http://www.observatorioeducacion.uchile.cl Documentación movilización estudiantes 2006. Consultado el 10 de julio de 2006.

- Foladori, H. (2006): "Los pingüinos y el deseo". http://www.observatorioeducacion.uchile.cl . Consultado el 3 de julio de 2006.

- Observatorio Chileno de Políticas Educativas (2006 a): "¿Por qué hay que cambiar la LOCE y revisar la Municipalización?". OPECH, Universidad de Chile. http://www.observatorioeducacion.uchile.cl
Documentación movilización estudiantes 2006. Consultado el 10 de julio de 2006.

- Observatorio Chileno de Políticas Educativas (2006 b): "OPECH frente al consejo asesor presidencial". OPECH, Universidad de Chile. http://www.observatorioeducacion.uchile.cl
Documentación movilización estudiantes 2006. Consultado el 10 de julio de 2006.

- Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (2004): "Revisión de Políticas Nacionales de Educación: Chile". Paris, OCDE. http://www.observatorioeducacion.uchile.cl
Centro de documentación. Consultado el 1 de julio de 2006.

- Salazar, G y Pinto, M. (2002): "Historia Contemporánea de Chile". Editorial LOM, Santiago de Chile.
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[1] En rigor la subvención estatal no la reciben las escuelas directamente, sino que los organismos que administran la educacional municipal y particular: los sostenedores. Elemento clave en el experimento educativo chileno.

[2] Los colectivos son organizaciones surgidas en torno a la expresión social, cultural y política de estudiantes de Izquierda, que no se sienten representados por las estructuras políticas existentes (Salazar y Pinto, Historia Contemporánea de Chile, 2002).

[3] Centros Educativos Municipales, que tienen estudiantes de elite , debido a que seleccionan alumnos y cuentan con Proyectos Educativos fuertemente asentados en la institución. Estos colegios son gratuitos y se encuentran fundamentalmente en la comuna de Santiago, centro neurálgico del capital del país.

[4] Los grupos de interés que han operado en este proceso son los grandes sostenedores de escuelas con subvención del Estado, los dueños de los medios de comunicación (de propiedad altamente concentrada), y sectores de la clase política criolla vinculados con el negocio de la educación.

[5] Una de las últimas escuelas tomadas fue el colegio Lorenzo Baeza de Isla de Pascua, el día 30 de mayo.

[6] Hoy en Chile existen, al menos, cinco sistemas de administración y financiamiento escolar, en los cuales se educan estudiantes de características socioeducativas distintas, de manera altamente segmentada: el sistema particular pagado (donde se educan las elites), el sistema particular subvencionado con financiamiento compartido (donde los padres pagan cuotas mensuales y se seleccionan alumnos), el sistema particular subvencionado sin financiamiento compartido (que igualmente puede realizar selección escolar), el sistema municipal de comunas ricas (escasas comunas que pueden invierten en educación fondos propios aparte de la subvención estatal) y el sistema municipal de comunas pobres (un sistema desfinanciado, en el cual se educa entre el 75% y el 80% de los niños y jóvenes con altas condiciones de vulnerabilidad social). Los niños pobres reciben una subvención estatal cercana a los 30 mil pesos mensuales, y de ahí para arriba cada grupo se educa en condiciones económicas diferentes (OPECH, Mayo 2006)

[7] Durante los dos Paros Nacionales convocados por el movimiento (el 30 de mayo y el 5 de junio), uno de ellos, por cierto en conjunto con otros sectores sociales, se estima que pararon alrededor de 700.000 estudiantes secundarios y de enseñanza básica, el Colegio de Profesores de Chile y la Confederación Nacional de Estudiantes Universitarios. Por otra parte, encuestas de opinión realizadas en ese periodo hablan de una adhesión nacional transversal a las demandas de los estudiantes que fluctúa entre un 75% y un 85%. Hecho absolutamente inédito en la democracia chilena.

[8] "Los secundarios han mostrado que el deseo es productor de deseo. El deseo de hacer, crea las condiciones para seguir haciendo y hacer a su vez cosas distintas cada vez, con un efecto de total descolocación de aquello que está en su entorno". (Foladori H, 2006)

[9] Un movimiento que cuestiona, en el discurso y en la práctica, las bases de lo instituido, y que aparece, ante los ojos y los corazones de los ciudadanos, como una "propuesta de un nuevo orden social" (Foladori H ; 2006)

[10] Frase dicha a la prensa por el dirigente estudiantil Juan Carlos Herrera, Vocero de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios, al momento de bajar las tomas de colegios el día 8 de Junio del 2006.

[11] El Ministro de educación realizó dos intentos (fallidos) de generar una mesa de negociación con sostenedores, apoderados, e incluso estudiantes, al margen de la Asamblea de Estudiantes.

[12] Extracto del discurso presidencial en el que la Presidenta presenta los objetivos y miembros del Consejo Asesor, el día 7 de junio.

[13] Se trata de un documento realizado por estos investigadores para el centro de ideas "Expansiva", al cual pertenecen varios actuales ministros y al cual está ligada la actual vice- ministra de educación. Un dato no menor, son los intereses que tienen en el actual negocio de la educación, destacados dirigentes de partidos de la coalición de gobierno. A modo de ejemplo, al inicio de las movilizaciones, el presidente de la agrupación de sostenedores de colegios particulares (CONACEP), que ha sostenido posturas a favor de la desregulación total del mercado educativo era, a su vez, el Vicepresidente Nacional de la Democracia Cristiana: el Sr. Walter Oliva.

[14] Estudiantes secundarios, estudiantes universitarios, profesores, codocentes y padres y apoderados.

[15] "...reducirse a considerar la Educación como una "maquina trivial" que sólo requiere "incentivos" externos que controlen "input" para lograr "resultados" medibles conforme a los mecanismos del mercado y la economía aplicada, es desconocer las ciencias "complejas", que son las que pueden ocuparse de la Educación" Opech; 2006

7 jul 2006

Cuando los pingüinos se salieron de la vitrina - Miguel de Castilla Urbina


Cuando los pingüinos se salieron de la vitrina (Primera parte)

Miguel De Castilla Urbina
IDEUCA

Entre el 29 de mayo y el 8 de junio de este año las comunidades educativas latinoamericanas fuimos testigos de las multitudinarias manifestaciones de los estudiantes de secundaria chilenos (los pingüinos, por el estilo y color de sus uniformes), en contra de la filosofía, estructura y organización del sistema educativo escolar de Chile, testigo y herencia en el campo educativo y cultural de la dictadura militar que gobernó las tierras de la cueca, la empanada y el vino entre 1973 y 1990.

Para nosotros el tema podría pasar desapercibido y no tener el interés político que reviste, si las demandas estudiantiles no estuviesen centradas en aspectos que tocan muy de cerca al modelo escolar nicaragüense, copia al carbón del modelo chileno, propuesto como vitrina por el Banco Mundial, a la cual los latinoamericanos debíamos ir a ver cómo se reformaba la educación.

Con el propósito de extraer lecciones, hoy que en Nicaragua estamos a punto de cambiar gobierno y ojalá de cambiar el rumbo de la educación, en tres artículos nos proponemos comentar la riquísima experiencia chilena de estos días

Éste es el primero.

1. ¿En qué consiste el modelo escolar chileno?

El sistema escolar chileno, igual que todos los sistemas escolares latinoamericanos, desde su fundación en 1821 por Andrés Bello, tuvo un carácter centralizado. La educación era responsabilidad ineludible del Estado. Esta tradición fue cortada de un solo tajo en los años 80, con la aplicación de una reforma educacional privatizadora, en virtud de la cual el Estado docente del pasado pasó a tener un papel subsidiario, y el mercado pasó a ser la instancia reguladora de las actividades en el ámbito escolar. La concreción de la reforma se dio en dos ámbitos diferentes y convergentes: se cambió la modalidad del financiamiento de la educación y se descentralizó la administración de la educación. El discurso que buscaba legitimar estos cambios planteaba que el Estado era excesivamente burocrático y, por ende, había que trasladar muchas de sus funciones (entre ellas la educativa) al sector privado, que era más eficiente.

Desde el punto de vista pedagógico y estrictamente educativo, se transitó de la valoración del estudiante como ser humano preñado de derechos y su formación como ciudadano(a), a la concepción de éste como consumidor de servicios culturales y factor fundamental del proceso empresarial educativo. En lo profundo, el objetivo estratégico era (y es) entregar los procesos de regulación de la educación a los mecanismos del mercado, igual que se hiciera con otros servicios públicos como la energía, la telefonía, los hospitales y la seguridad social. Así, el propósito de la equidad en educación se preveía fuera solucionado en el mercado, dependiendo de quienes por sus posibilidades económicas pudiesen comprar servicios educativos; y el propósito de la calidad educativa, como en toda empresa capitalista, se procuraba quedara en manos de quienes mostraran una mayor eficiencia administrativa, atrajeran mayor cantidad de recursos de parte de los padres de familia y a la competencia entre centros educativos.

2. El financiamiento a la demanda: la Ley de Subvenciones de 1981

Quizás la medida más importante de la reforma educacional chilena fue la relacionada con la asignación de recursos a las escuelas de parte del Gobierno, de acuerdo con la cantidad de estudiantes matriculados y la asistencia mensual de éstos a los centros escolares. La idea del financiamiento vía subvención por estudiante pretendió ofrecer el escenario apropiado para que los agentes del sector privado viesen en la educación las posibilidades para hacer negocios. De ahí que la propaganda que sirvió para vender la idea estuviese centrada en principios como: la libre competencia, el fomento a la iniciativa privada, la libertad de gestión, "la educación es un buen negocio", en suma: el lucro y las ganancias a través de la educación.

Las principales críticas a este modelo han sido de dos tipos, por un lado se critica que a pesar de que es el Estado chileno el que se encarga de financiar a cada estudiante del sistema escolar de la educación básica y secundaria, casi no existen mecanismos de control que garanticen la correcta utilización de los recursos. "Es el único país del mundo que permite el lucro con fondos públicos y sin mayor control ni rendición de cuentas (...), así se han armado imperios. Familias se han hecho multimillonarias con esto", expresaron recientemente, en el contexto de la lucha estudiantil(1) Loreto Egaña y Jesús Redondo, directores del Programa Interdisciplinario de Investigaciones Educativas (PIIE) y del Observatorio Chileno de Políticas Educativas (OPECH), de Santiago.

El tema sobre la falta de controles y transparencia respecto del uso de los recursos se presenta acompañado de otro tema más sociológico y más profundo sobre el cual se critica al modelo de las subvenciones educativas; éste es el referido a las formas y maneras como los centros particulares subvencionados seleccionan a sus estudiantes, críticas que desentrañan la principal insuficiencia del modelo, cual es: la contradicción entre el Derecho a la educación, (la educación como un derecho humano fundamental), y el Derecho a la libertad de enseñanza, como derecho de los empresarios privados, a fundar centros escolares como medios para el enriquecimiento personal o familiar.

Los académicos Egaña y Redondo se refieren a este tema así: "El derecho a la libertad de enseñanza ha permitido que los empresarios privados seleccionen a los alumnos que les acomodan, dejando fuera a los más pobres o aquellos con problemas de aprendizaje... Entonces, quienes no acceden a estos colegios particulares subvencionados tienen que ir a los colegios municipales, donde los tienen que recibir sin ninguna distinción. La lógica del mercado ha funcionado como corresponde, selecciona alumnos con buenas calificaciones, porque es más barato educar alumnos buenos, y los malos van al sistema público municipal".

Betzie Jaramillo, columnista de La Nación, de Santiago, dice que algunas de las preguntas que los dueños de los centros subvencionados hacen a los estudiantes, para decidir si los aceptan o no, son las siguientes: barrio de procedencia, apellidos, rasgos étnicos, profesión y antecedentes jurídicos y sanitarios de los padres, etc. todo disimulado tras exigencias de calificaciones en anteriores colegios y certificados médicos. "Buscan prestigio --dice Juan García Huidobro, del CIDE-- distinguiéndose de los más pobres y separándose de ellos"(2)

Cuando los pingüinos se salieron de la vitrina (Segunda Parte)

Miguel De Castilla Urbina
IDEUCA

En este artículo completaremos el modelo educativo chileno con la pieza que por falta de espacio quedó pendiente en el artículo anterior publicado el domingo pasado; observaremos de cerca a la LOCE y el rol que ha jugado la coalición socialista en el gobierno respecto de la misma; la insurgencia de los pingüinos (estudiantes secundarios, con sus uniformes azul oscuro y blanco) y las posibilidades de que "la tortilla se vuelva" a favor de sus demandas.

1. La municipalización de la educación

La descentralización de la educación en Chile durante el régimen militar fue la otra cara de la moneda de la Ley de Subvenciones Escolares, y consistió en trasladar la responsabilidad sobre las escuelas de la educación básica y secundaria, que históricamente habían sido administradas por el Ministerio de Educación, a las municipalidades del país. El Ministerio abandonó sus antiguas funciones relacionadas con el financiamiento, la gestión y la vigilancia pedagógica, y se quedó solamente con tareas relacionadas con el control y la evaluación de programas y proyectos.

Como muchos estudios lo han demostrado, esta iniciativa fue pensada, consciente y expresamente, como una estrategia para la segmentación de los pobres respecto de los otros sectores de la sociedad. "La famosa municipalización --dice Betzie Jaramillo-- que pretendía descentralizar la educación lo que en verdad hizo fue diseminar el sistema educacional en los más de 300 municipios del país. Unos opulentos, que pueden añadir fondos a la cuota estatal (como Vitacura y las Condes, en Santiago) y que no pasan de treinta, y otros miserables, como los que forman el cordón empobrecido de la capital, las aldeas del desierto, el altiplano rural y las islas del fin del mundo, que apenas consiguen pagar a los profesores" (1). El otro objetivo de la municipalización, tan importante como el de la segmentación social de los sectores empobrecidos, fue el de la desarticulación de los sindicatos de maestros y de las asociaciones estudiantiles y de padres y madres de familia. Así, las demandas de los más pobres por más y mejor educación serían en contra de los alcaldes y no en contra del gobierno de la dictadura.

2. La Ley Orgánica Constitucional de la Enseñanza (LOCE)

Un día antes que Pinochet dejara el poder, el 7 de marzo de 1990, la dictadura promulgó la Ley que legalizaba la privatización de la educación, las subvenciones educativas y la municipalización de la educación. La LOCE, dice el Observatorio Chileno de Políticas Educativas (OPECH) "en concordancia con la Constitución, en su Arto. 3, expresa que "el Estado tiene el deber de resguardar especialmente la Libertad de Enseñanza". No asegura la calidad de la educación, pues fija requisitos irrisorios para el reconocimiento oficial de los colegios e instituciones privadas de educación superior. Las consecuencias de esto son: la educación funciona como mercancía y no como derecho social; los dueños de los colegios subvencionados se lucran por la venta de servicios educativos y están autorizados para seleccionar a los estudiantes segmentando el sistema escolar" (2).

3. La insurrección de los pingüinos

Todo comenzó con cuestiones aparentemente triviales y de fácil manejo, como lo fueron el pago de los pasajes en el transporte colectivo para los estudiantes y la gratuidad de las pruebas de ingreso a las universidades. No obstante, a medida que fue pasando el tiempo y en el fragor de la lucha, las demandas epidérmicas se transformaron en demandas estructurales que aludían directamente a la LOCE, principal herencia pinochetista en el campo de la educación, y que la coalición política gobernante desde 1990 nunca había pensado cuestionar, mucho menos cambiar. En este sentido, la rebelión estudiantil no es sólo un movimiento que hace crujir al establecimiento educativo, sino que también es una crítica a las formas y maneras de hacer gobierno de los socialistas chilenos, que, acomodados al modelo neoliberal centrado en el mercado, durante 16 años han gobernado al país, en éste y otros campos, con base en las leyes de la dictadura.

La insurgencia estudiantil, a la vez que sumaba nuevas causas que justificaban su lucha, poco a poco fue ganando numerosas y sustantivas solidaridades de otros sectores de la comunidad educativa chilena (magisterio, estudiantes universitarios, asociaciones de padres de familia, organismos académicos) y de entidades defensoras del Derecho a la Educación a nivel internacional, como fue el caso del Foro Latinoamericano de Políticas Educativas (FLAPE). Ante esta situación, que día a día se tornaba inmanejable, la presidenta Bachelet, con la celeridad que el caso demandaba, creó el Consejo Asesor Presidencial integrado por representantes de diferentes sectores de la sociedad chilena, a fin de que estudiaran el problema y le hicieran las recomendaciones pertinentes.

La situación era y es muy compleja en tanto la solución debe atender variados y diferentes intereses. Se han cumplido 33 años de imposición y construcción del modelo privatizador neoliberal en Chile, motivo por el cual, aunque los militantes y los motivos a favor del derecho a la educación son numerosos (la memoria del Recabarren, Neruda y el Allende profundo está siempre viva), hay muchos defensores del derecho a la libertad de la enseñanza sustentada en la LOCE, entre los que se encuentran no sólo las cámaras empresariales chilenas, los partidos de la derecha pinochetista y el diario El Mercurio, sino que también miembros de los partidos de la Concertación en el gobierno, que se han hecho millonarios a la sombra de las subvenciones a los centros educativos privados.

Por lo pronto, las organizaciones civiles representadas en el Consejo Asesor Presidencial ya se han asociado en el denominado Frente Social de la Educación y han expresado que "de no haber avances en una dirección contraria a como se han desarrollado las actuales políticas educativas, no descartamos abandonar, en determinado momento, nuestra participación en el Consejo Presidencial". Está avisada la presidenta Bachelet, si las recomendaciones del Consejo no satisfacen las demandas de los pingüinos y del Frente Social de la Educación, las calles de Santiago les están esperando para continuar la lucha por cambiar la educación desde las barricadas. El lema ya está listo: "Si la educación es un negocio, entonces los clientes tienen la razón".

CHILE: Nicaragua frente a su espejo (Tercera parte)

Miguel De Castilla Urbina
IDEUCA

Con el artículo "Cuando los pingüinos se salieron de la vitrina", publicados los domingos 18 y 25 de junio pasados, se buscó desentrañar las causas más profundas que motivaran la insurgencia de los estudiantes secundarios chilenos, en contra del modelo educativo construido por el régimen militar durante los años ochenta. Se explicaron los componentes del modelo relacionados con el financiamiento y la administración de la educación la Ley Orgánica Constitucional de la Enseñanza (LOCE), y los límites de la solución a la problemática planteada por los estudiantes secundarios y los sectores civiles respecto al Derecho a la educación en Chile. En este artículo procuraremos desentrañar la conexión del Chile pinochetista y la Nicaragua neoliberal, en el campo educativo en la actualidad.

1. Chile y Nicaragua

El modelo de financiamiento educativo, vía subvenciones a los estudiantes y la descentralización de la educación iniciado en Chile en los primeros años de los ochenta y cristalizado en la LOCE en 1990, fue transferido a partir de 1993 a Nicaragua, después de tres años de acciones políticas orientadas a desmontar el modelo de educación popular construido por la revolución sandinista en la década de los ochenta.

Chile y Nicaragua, aunque con notables diferencias culturales, venían de cumplir jornadas políticas similares de vocación socialista, cuando en 1973 y 1990 respectivamente, les cayó la loza fascista y neoliberal, que cambiarían los sentidos de sus historias y de sus educaciones.

Cuando la revolución sandinista perdió las elecciones en febrero de 1990, Chile en esos mismos días, estaba saliendo del periplo fascista de los años setenta y ochenta, dejando como herencia, un modelo educativo que ponía sus estructuras y funciones a la orden del mercado capitalista. Por la cercanía de estos procesos y la orientación privatizadora - neoliberal del gobierno de la Señora Barrios de Chamorro, el modelo económico y educativo chileno, se presentaron como la vitrina a la que había que ir a observar y tomar ejemplos, acerca de cómo administrar la educación en el contexto de la construcción neoliberal.

Los neoliberales nicaragüenses, respetando la esencia del modelo chileno, se tomaron la libertad de introducirle algunas variantes al modelo. En tal sentido, en Nicaragua, el proceso de descentralización fue mucho más radical que el de la municipalización chilena, en tanto trasladó, no a los gobiernos municipales, sino a los mismos centros educativos, muchas de las funciones que antes cumplía centralizadamente el Ministerio de Educación, con especial énfasis en el financiamiento de la educación, rubro en el cual, al parecer se trajeron a Managua los manuales chilenos, ya que su implementación no sólo obedeció a la misma filosofía y propósitos, sino que sus mecanismos fueron los mismos que se utilizaron en el país andino.

Igual que en Chile, en Nicaragua, mediante una fórmula matemática arbitraria se le puso un precio a la cabeza de cada estudiante, y esa cantidad se multiplicó de acuerdo al número de estudiantes que los centros educativos declaraban se habían matriculado anualmente, y el total era la cantidad de dinero que se transfería mensualmente a cada centro escolar de la educación básica pública del país.

2. Las subvenciones chilenas.

Allá en Chile, a ese proceso se le llamó de subvenciones, aquí en Nicaragua se le llama de transferencias. Allá proliferaron los centros educativos privados que reciben las subvenciones, enriquecieron a muchos y excluyen a los hijos de los pobres; aquí fueron fuente de empobrecimiento de los sectores empobrecidos del país, que son los que hacen uso de los servicios escolares públicos, y de la incorporación del dinero, las actividades mercantiles, el sentido de lucro fácil y la corrupción, a la cultura organizacional de la escolaridad nicaragüense, pulverizando su sentido ético y axiológico tradicional

La fuente de empobrecimiento de los pobres a través de la escuela, de la negación del derecho a la educación y de la corrupción en las escuelas en Nicaragua, fueron las famosas "subvenciones chilenas". Dado que la lógica y orientación del sistema era ( y es) reducir el gasto en educación y desresponsabilizar al Estado sobre su responsabilidad respecto a la educación como un derecho social, la cantidad de dinero mensual que se transfiere a las escuelas, es tan poca que sólo dan para pagar a los maestros (uno de los sueldos más bajos de América Latina y el Caribe), dejando fuera el pago de los servicios básicos, el mantenimiento de los edificios escolares y los materiales didácticos necesarios para la enseñanza. Ante esta situación, los directores de los centros educativos y los Consejos Directivos Escolares, no tuvieron otra salida que generar las más variadas formas de conseguir dinero para impedir el colapso de las unidades escolares y del sistema en su totalidad.

3. Privatización y Corrupción.

Así surgió la privatización de la educación, mediante el cobro a las familias por la educación de sus hijos, lo que produjo no sólo un mayor empobrecimiento de la población del segundo país más pobre de América Latina y el Caribe, sino que también la reducción de la matricula y el abandono de las escuelas de los niños de las familias en situación de pobreza, lo que ha provocado que 850.000 niños, niñas y jóvenes estén fuera de la Educación Preescolar, Primaria y Secundaria en la actualidad. Pero sólo con el cobro de la cuota mensual a las familias no bastaba, motivo por el cual, hubo que convertir a las escuelas en pulperías, generando en su interior múltiples actividades mercantiles para conseguir dinero, y en ese proceso, no sólo se introdujo a las escuelas los códigos y valores del mercado capitalista, en donde maestros y estudiantes actúan como vendedores y compradores de cualquier tipo de bien o servicio, sino que también aparecieron las más variadas formas de corrupción al inflar las estadísticas escolares a fin de obtener mayores ingresos vía transferencias.

4. Hora de desalambrar.

En Chile el proceso de desmontaje del modelo escolar pinochetista está en marcha. Los pingüinos, las organizaciones estudiantiles y magisteriales y el Frente Social de la Educación están en pie de lucha. En Nicaragua, los niveles de corrupción llegaron al extremo, de que en Estelí, escuelas fantasmas que nunca existieron, recibían transferencias escolares mensualmente, ante tal situación, hace unos ocho meses el Ministerio de Educación, obligado por la Confederación General de Trabajadores de la Educación (ANDEN), tímidamente comenzó a revertir algunos de los procesos perniciosos del modelo privatizador. Falta continuar con esa iniciativa y eliminarlo de raíz. En Nicaragua, el próximo 5 de noviembre habrán elecciones generales; la recuperación de la naturaleza ética de la educación y las escuelas, es un buen motivo para ir a votar y para saber por quien votar.

2 jul 2006

Pronunciamiento del Observatorio Chileno de Politicas Educativas OPECH


Pronunciamiento del Observatorio Chileno de Politicas Educativas OPECH

¿POR QUÉ HAY QUE CAMBIAR LA LOCE Y REVISAR LA MUNICIPALIZACION?

INTRODUCCION NECESARIA

Las propuestas de los estudiantes son ejemplo para el país, porque manifiestan la necesidad de profundizar la democracia chilena. Sus demandas son de carácter estructural, golpean directamente al centro de la estructura legal y política heredada por la dictadura, que hasta la fecha, los gobiernos de la Concertación no han demostrado voluntad política para modificarla. Un claro ejemplo de esto es la ley LOCE, promulgada el 10 de Marzo de 1990, horas antes del término oficial de la dictadura militar”. Han pasado más de 15 años durante los cuales la clase política no ha sido capaz de revisar una ley que consagra un modelo de gestión y financiamiento de la educación que vulnera gravemente el derecho a la Educación de calidad para todos los niños/as y jóvenes Chilenos. Como Observatorio Chileno de Políticas Educativas (OPECH), queremos poner a disposición este documento con el objetivo de apoyar los debates y la participación a que hemos sido convocados por estos jóvenes y su accionar.

EL DIAGNOSTICO

CRISIS DE CALIDAD, INEQUIDAD Y SEGMENTACION SOCIAL EN LAS ESCUELAS:

A) Crisis de Calidad:

Los resultados de aprendizaje en Matemáticas y Lenguaje, medidos a través de puntajes del SIMCE, se han mantenido estancados a lo largo de todos estos años. Los problemas de calidad, si aceptamos el SIMCE como instrumento de medición, afectan a los tres sistemas de administración educacional (municipalizada, particular subvencionada y particular pagada), existiendo consenso entre los investigadores respecto de que los mejores resultados obtenidos por colegios particulares se explican por la selección de estudiantes que estos realizan, esto permite que este tipo de establecimientos concentren a los estudiantes con mayor capital sociocultural de origen. Estableciendo una pseudo competencia injusta. Sin considerar esta evidencia, entre el año 1990 y el año 2004, se han creado más de 1600 colegios particulares subvencionados y se han cerrado más de 60 colegios municipalizados.

B) Crisis de Inequidad:

La Equidad en la educación fue el segundo gran objetivo que se fijó la Reforma educativa de los años ’90. En esta materia los avances se han limitado a la mayor cobertura de la enseñanza básica y media (aunque no ha ocurrido lo mismo en los niveles pre-escolar y de educación superior). Sin embargo, las diferencias significativas de rendimiento entre los establecimientos particulares pagados, particulares subvencionados y municipales se han mantenido a lo largo de los últimos años e incluso presentan una leve tendencia a acrecentarse. Podemos decir que la gran mayoría de nuestros niños y jóvenes tiene acceso a la educación básica y media, pero no todos tienen el mismo derecho a contar con una educación de calidad. La calidad parece estar reservada para quien pueda pagarla.

C) Crisis de Segmentación social en las escuelas. El apartheid educativo:

De la mano de este proceso de creciente desigualdad, aparece un fenómeno absolutamente nuevo en la historia chilena: la segmentación social de los establecimientos, o lo que algunos académicos venimos denominando el “apartheid educativo”. Existen hoy en Chile cinco sistemas cerrados y excluyentes de administración: el particular pagado, el particular subvencionado con financiamiento compartido (donde los padres pagan cuotas mensuales), el particular subvencionado sin financiamiento compartido, el municipal de comunas ricas y el municipal de comunas pobres. Los niños pobres reciben una subvención estatal cercana a los 30 mil pesos, y de ahí para arriba cada grupo se educa en condiciones económicas diferentes. Además los establecimientos particulares subvencionados (salvo honrosas excepciones) aplican procedimientos de SELECCIÓN de alumnos, en desmedro obviamente de los más pobres, pese a recibir una subvención monetaria con platas de todos los chilenos.

El sistema educativo chileno, en palabras de un Informe elaborado por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) en el año 2004, esta “concientemente estructurado por clases sociales”, fomentando las desigualdades de origen de los estudiantes. Lo que existe en Chile, entonces, es libertad de selección de parte de los establecimientos y no libertad de enseñanza.

LAS CAUSAS

La estructura que hay que cambiar: Las leyes constitucionales, la ley de subvenciones escolares y la ley de municipalización de la educación.

A) LAS LEYES CONSTITUCIONALES:

1. Constitución de la República: Derecho a la libertad de enseñanza y derecho a la educación

La Constitución de la Republica, en su artículo 19, establece un total de 26 derechos y deberes constitucionales. En el artículo 20 de la misma Constitución se establece, un mecanismo de “recurso de protección” sólo para algunos de estos deberes y derechos. Esto implica que por la privación, perturbación o amenaza de algunos de ellos, el ciudadano afectado puede concurrir a la Corte de Apelaciones respectiva, la que esta obligada a adoptar, de inmediato, las providencias que juzgue necesarias para establecer el imperio del derecho, y asegurar la debida protección. La libertad de enseñanza (art. 19 n. 11) goza de esta garantía constitucional, así como el derecho a desarrollar cualquier actividad económica (art. 19 n 21), el derecho a no ser discriminado por el estado y sus organismos en materia económica (art. 19 n 22), el derecho a la libertad para adquirir el dominio de toda clase de bienes (art. 19 n. 23) y el derecho de propiedad en sus diversas especies sobre toda clase de bienes corporales e incorporales. Lamentablemente el derecho a la educación (art. 19 n. 10) no goza de esta garantía constitucional, como tampoco el derecho a la seguridad social (art. 19 n. 18). Por lo tanto, en nuestra Constitución prima el derecho de los sostenedores por sobre el derecho de los ciudadanos a la educación.

2. La Ley Orgánica Constitucional de la Enseñanza LOCE

La LOCE, en concordancia con la Constitución, no articula adecuadamente la preferencia del derecho a la educación por sobre el derecho a la libertad de enseñanza (art. 3° LOCE1), ni sobre la libertad de empresa. Por otra parte no asegura la calidad de la educación, pues fija requisitos irrisorios para el reconocimiento oficial de los colegios e instituciones de educación superior por parte del Estado. Las consecuencias de esto son principalmente que:

• La educación funciona como mercancía y no como derecho social.
• Los sostenedores que reciben subvención estatal pueden lucrar.
• Los sostenedores privados que reciben subvención estatal, pueden seleccionar estudiantes, por lo que se segmenta el sistema escolar y se impide una evaluación adecuada de la calidad de la educación. Señalemos al respecto que el Tribunal Constitucional, al revisar la constitucionalidad de la ley de Jornada Escolar Completa (2004), dejó en claro que para impedir la selección de alumnos en colegios con subvención pública, deben hacerse modificaciones a la LOCE.
• La regulación de la Educación Superior solo contempla aspectos de privatización (Título III de la LOCE).
• La LOCE no regula la participación de los actores de la comunidad educativa, manteniendo en el Sostenedor la potestad de tomar decisiones. Señalemos que, en la ley de JEC que regula los consejos escolares, estos son solo consultivos.

B) LA LEY DE SUBVENCIONES EDUCACIONALES

• En virtud de esta ley, los sostenedores municipales, que educan a la mayoría de los niños y jóvenes socioeconómicamente desfavorecidos de Chile, reciben la misma subvención, pese a que deben enfrentar mayores gastos. Estos gastos se refieren a la complejidad de los procesos educativos, a las necesarias garantías laborales de los docentes y al deterioro histórico de los insumos educacionales del sector, después de 17 años sin ninguna inversión.

Se insiste en el erróneo y fracasado sistema de financiamiento (supuestamente a la demanda) por asistencia y alumno, en lugar de un financiamiento al derecho a la educación. Este derecho a la educación se garantizaría con un financiamiento focalizado en territorios y centros educativos, como indica la evidencia internacional.

• La posibilidad de usar incentivos que impulsen mejoras en la calidad educativa, requiere que se garantice previamente un piso suficiente y adecuado de inversión, como ha sido señalado por distintos actores (investigadores, parlamentarios, alcaldes, etc.). El financiamiento por alumno solo tiene sentido como incentivo complementario, después del piso suficiente para garantizar una educación de calidad integral, como muestra la experiencia internacional exitosa.

• El objetivo del actual Proyecto de ley de Subvención Preferencial, en la medida en que no altere los fundamentos del sistema educativo señalados en los puntos anteriores, solo conseguirá segmentar más el sistema y consolidar el negocio en la educación. Los colegios privados seleccionarán a los alumnos pobres con más capacidades y dejarán a los alumnos con menos capital sociocultural en el sistema municipal. Cualquier evaluación posterior indicará que los privados, supuestamente, son mejores que los municipales.

c) LA LEY DE MUNICIPALIZACION DE LA EDUCACION

• Esta ley impone un modelo de gestión del sistema escolar basado en el papel central de los sostenedores municipales y particulares. Este modelo no significó una descentralización efectiva, sino una delegación de algunas funciones de administración en los Municipios de manera desfinanciada y una privatización de las escuelas. Los Municipios, tal como funcionan actualmente, no son necesariamente la estructura pública local pertinente para la gestión de la educación. Una adecuada descentralización requiere tener en cuenta las complejidades territoriales y sociales del país. Un reciente estudio indica que, de los 345 municipios que existen en Chile, solo 32 cuentan con equipos técnicos especializados en educación, por cierto se trata de los municipios más ricos del país. Una situación similar o peor presentan muchos sostenedores particulares, subvencionados por el estado, que no cuentan con proyectos educativos y que funcionan solamente con la lógica del lucro.

• Los sostenedores carecen de exigencias mínimas que garanticen la calidad y no solo la cobertura educacional; por lo que sostienen fundamentalmente su negocio.

• El modelo de financiamiento compartido aumenta la capacidad de los sostenedores para lucrar con la educación, al sumar recursos de las familias a las subvenciones del Estado, sin garantizar mayor calidad. Al seleccionar alumnos y dejar fuera a los niños/as con más necesidades educativas, consiguen mejores resultados en el único instrumento externo de medición de la calidad (SIMCE). Debemos señalar, además, que este instrumento apenas mide un aspecto de lo que se debe considerar una educación de calidad integral.

El MINEDUC pretende “dirigir” la educación con mando a distancia, con un diseño fundamentalmente econométrico, (inyectar recursos y evaluar resultados) sin intervenir en los procesos educativos (lo esencial en la educación). El modelo de supervisión ministerial no se articula adecuadamente con las atribuciones legales de gestión educativa de los sostenedores y de los municipios.

CONCLUSIONES

Se requieren cambios profundos en la Constitución y en la ley LOCE. Chile necesita leyes constitucionales de educación que hagan primar el derecho de la educación por sobre el derecho a la libertad de enseñanza, a la propiedad y a la libre empresa.

• Por otra parte, necesitamos leyes que hablen de la educación que queremos para los ciudadanos y que garanticen una educación pública de calidad integral.

• Se requiere cambiar la ley de Financiamiento. La actual ley sólo entrega criterios económicos para administrar la educación, lo que en el actual contexto, significa dejar los objetivos educativos en manos de las fuerzas del lucro y del mercado. Como en el resto del mundo, todo establecimiento particular que reciba subvención del Estado debe garantizar el derecho a la Educación de todos los niños/as y jóvenes del País. La selección escolar de cualquier tipo, para estos establecimientos, debe quedar expresamente prohibida.

• Se requiere un cambio profundo en la Ley de Municipalización de la Educación y en el modelo de gestión del sistema basado en sostenedores particulares. Es necesario garantizar la existencia de un organismo público que administre la educación en las comunas. Como muestran las experiencias exitosas en otras partes del mundo, estos organismos públicos deben incorporar a los actores de la comunidad local y recibir un adecuado apoyo técnico-pedagógico y financiero.

• Finalmente el Ministerio de Educación debe reconstruir un sistema sólido y altamente capacitado para supervisar todas las escuelas subvencionadas, privadas o municipales.

Santiago, 01 de Julio del 2006
Observatorio Chileno de Políticas Educativas

13 jun 2006

Ciudadanizando el Debate sobre la Calidad de la Educación - Jorge Osorio


Ciudadanizando el Debate sobre la Calidad de la Educación
Jorge Osorio
Director Ejecutivo
Fundación Ciudadana para las Américas

Las movilizaciones de los estudiantes secundarios han puesto en la agenda la revisión de la reforma educativa y el tema de la calidad de la educación. Es relevante que las autoridades acepten que la política educativa deba someterse a un escrutinio público y a la participación ciudadana. Hace poco tiempo atrás este planteamiento era muy difícil de escuchar dado el carácter excesivamente tecnocrático de los responsables de la Reforma, que nunca consideraron que ésta era una esfera pública que debía permitir la participación de la sociedad civil organizada. Los estudiantes secundarios han conseguido terminar con el blindaje tecnocrático de las políticas educativas oficiales de la transición.

Es preciso reconocer que los propósitos y resultados de la Reforma son significativos en muchos aspectos y han implicado avances muy importantes para el desarrollo educacional del país. Existe información objetiva al respecto y no es preciso referirse a la cara exitosa de la Reforma. Sin embargo, es preciso reconocer que en la generación de políticas educativas y en el debate que sobre ellas se ha configurado, la sociedad civil (a través de las ONGs, las universidades y las agrupaciones del magisterio y de los estudiantes) han tenido una ubicación más bien subordinada .

Si bien, como hemos señalado, los criterios claves de la reforma son compartidos ampliamente, la Reforma no ha generado mecanismos de diálogo e interlocución con los actores institucionales de la sociedad civil, estableciéndose, más bien, un modelo reformador vertical. Eventualmente, los responsables de la reforma han debido polemizar y negociar con el sector empresarial, la Iglesia Católica y las instituciones conservadoras del país, en temas relacionados con la educación sexual y en asuntos de tolerancia y no discriminación. Pero en asuntos estratégicos y decisivos del currículo, de la gestión del sistema educativo y del financiamiento no ha existido una reforma sustentada en procesos deliberativos y participativos.

Esta lógica tendió a modificarse levemente en el último tiempo del gobierno del Presidente Ricardo Lagos y, efectivamente, la crítica a la reforma por parte de sectores de derecha, la impugnación de algunos de sus programas por parte de centros de estudios vinculados a los partidos de este sector político, la imposibilidad de mostrar buenos "resultados" bajo los parámetros de medición que la propia reforma estableció, la extensión de una crítica proveniente de los movimientos estudiantiles y magisteriales y, en general, la evidencia internacional de la necesidad de democratizar el diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas, generaron un nuevo espacio de debate, cuyo más reciente capítulo estamos viviendo en estos días de movilización estudiantil.

El contexto de la Reforma Educativa, sus balances y la cuestión de la calidad.

A principio del año 2000, a propósito del cambio de gobierno, los debates sobre el balance y proyección de la reforma educativa ocuparon un importante lugar en la discusión pública, por lo mismo es conveniente hacer una descripción de éstos, pues marcaron, en gran medida, la agenda educacional posterior y definieron algunos de los cambios que la política educativa ha tenido durante los últimos dos tres años.

Es relevante señalar que el 2000 se produjo este debate en términos que hasta ahora no habían prosperado: Hay una crítica de sectores oficialistas a la lógica blindada que había caracterizado a los responsables de la reforma educativa y se abre la posibilidad de la evaluación, así como se tolera mejor, aunque sin resultados prácticos, que la sociedad civil incluya como eje del debate sobre la calidad de la reforma educativa la cuestión de la participación ciudadana en la gestión pública, la apertura del concepto de reforma más allá del ámbito escolar y la incorporación del paradigma del aprendizaje continuo vinculado no sólo a las dinámicas económicas de la globalización y la modernización del país, sino también a los procesos culturales y a la profundización de la democracia. Es preciso reconocer que estos debates no prosperaron más allá de la coyuntura electoral-presidencial.

Hubo de esperarse hasta casi el fin del Gobierno del Presidente Lagos para que se visibilizara la importancia replantear la relación entre reforma educativa y sociedad, desplazándose esa ficción de que "todo estaba tan bien hecho" que lo que correspondía era hacer "más de lo mismo". En los hechos, se sostiene que la política educativa debe hacerse menos monolítica, se permite que se expresen nuevas sensibilidades y empieza a constituirse un debate muy promisorio, pues genera dinámicas regenerativas, un liderazgo público más inclusivo y se abandona una cuota alta de displicencia ante la crítica que había sido una tónica de la política educativa hasta entonces.

Las autoridades se abren a un escrutinio público más directo y no hay tanta resistencia, como en el pasado, para incorporar en el balance y proyección de la reforma cambios y nuevas ideas, en áreas significativas para la sociedad civil como son los temas de equidad, participación, pertinencia cultural del curriculum, no-discriminación, enseñanza de los derechos humanos, entre otros temas. La calidad de la educación tiende a ser percibida desde la opinión pública, que se genera desde la sociedad civil, no sólo como una cuestión técnica, sino como un atributo o capacidad de integración de todas las personas a procesos de aprendizajes que habiliten la participación en una sociedad de conocimiento.

Ejes del balance de la reforma educativa de los años 90 y apertura a nuevas maneras de entender la calidad de la educación a partir del 2000.

En general hay en el país un consenso de que las grandes líneas de la reforma educativa han permitido un salto positivo en el sistema educativo escolar a través de cuatro grandes estrategias: a) búsqueda, aunque sin éxito rotundo, del mejoramiento de la equidad y de la calidad de la educación en los sectores de mayor pobreza educativa, a través de procesos de renovación pedagógica, dotación de medios tecnológicos y educativos, ampliación de redes informáticas y desarrollo de infraestructuras escolares; b) el fortalecimiento de la profesión docente a través del mejoramiento salarial y del perfeccionamiento profesional; c) la implementación de la jornada escolar completa que ha ampliado el tiempo y espacio escolar, aunque
los resultados en este plano son magros por el momento; d) la reforma curricular que ha actualizado los contenidos de la enseñanza a los nuevos requerimientos intelectuales y permitido una cierta autonomía a las escuelas y liceos para planes y programas pertinentes a las necesidades de sus estudiantes, lo que establecimientos educacionales con pocos recursos es casi imposible que consigan.

No es del caso entrar a detallar el debate sobre los resultados de esta reforma (para ello podemos remitir a una significativa bibliografía y al debate público de estos días). Pero, nos parece importante destacar algunos aprendizajes que han podido sistematizarse, a partir del análisis crítico de la gestión de la reforma educativa y que constituyen elementos de apoyo para la opinión que la sociedad civil va elaborando sobre la calidad de la educación en general y de la gestión de la reforma educativa en particular.

Siguiendo los planteamientos de varios analistas críticos (por ejemplo, Juan E. García Huidobro) éstos tienen que ver principalmente con: a) las reformas son esencialmente procesos comunicativos, lo que implica la apropiación ciudadana de las mismas, es decir no se trata de "difundir" la reforma sino de realizarla conjuntamente con los actores sociales; b) es preciso trabajar la tensión entre el insoslayable liderazgo del gobierno en la reforma educativa y el rol activo de los profesores y escuela en la misma; c) los docentes son los actores estratégicos de las reformas y esto implica construir alianzas sustantivas con ellos; d) las reformas no suelen ser iniciativas de los docentes sino de políticos y técnicos, por tanto se necesita una gestión no tecnocrática de las reformas para hacer posible la
participación de los actores del campo educativo; e) los actores educativos poseen lenguajes distintos, es decir, racionalidades y saberes distintos, lo que significa que las reformas implican procesos de construcción compartida de nuevos saberes y diálogo cultural; f) el peso de la tradición y de la rutina es más fuerte en el campo educativo que en otros ámbitos de las políticas sociales; g) la apertura al cambio y la incertidumbre son consustanciales a las reformas educativas.

Según este punto de vista, los aspectos claves para definir la calidad de la
educación son: a) la equidad para acceder a una sistema educativo que asegure integración y aprendizajes habilitador; b) un curriculum capaz de generar dinámicas de cambio pedagógico a nivel de las aulas; c) docentes capaces de desarrollar procesos de aprendizaje significativos y abiertos a la evaluación de su desempeño.

Estos "aprendizajes" tienen su correlato en una política educativa que para enfrentar el desafío de la calidad debe asumir y desarrollar líneas estratégicas como: a) conseguir la equidad a través del mejoramiento del financiamiento de la educación pública, el financiamiento diferenciado que provee más recursos a los sectores más pobres; garantizar el derecho a la educación y a la no discriminación, de ningún tipo, en el sistema educativo, mejorar y simplificar los mecanismos de acceso a becas de los sectores pobres, fortalecer la educación permanente (la escolar y la no - escolar) y aumentar las oportunidades de educación para las personas adultas; b) generar mecanismos y procedimientos formales y reconocidos de participación de la ciudadanía en las políticas educativas; c) generar procesos de
creación de capacidades desde la educación para el uso y la democratización de las nuevas tecnologías de la comunicación; d) la incorporación de las familias a procesos de creación de capital cultural que permitan mejorar la relación escuela-comunidad, a través del mejoramiento de las condiciones laborales y educacionales de las mujeres y el reconocimiento del papel activo de las comunidades primarias en la educación cívica y moral.

Los estudios y evaluaciones internacionales han complementado estos atributos señalando nuevos criterios para conseguir una educación de calidad: a) la educación debe desarrollarse sobre la base de constatar que el conocimiento deja de ser lento, escaso y estable. Una educación de calidad debe estar vinculada al conocimiento y a la capacidad de aprender a aprender; b) las escuelas dejan de ser el canal único mediante el cual las nuevas generaciones entran en contacto con el conocimiento y la información, por tanto una educación de calidad debe permitir que las personas sean
capaces de usar los nuevos medios por los cuales circula el conocimiento; c) la palabra del profesor y el texto escrito dejan de ser los soportes exclusivos de la comunicación educacional, por tanto una educación de calidad debe ser capaz de desterritorializar la enseñanza y concebirse como una educación que se despliega en todos los ámbitos culturales y mediáticos y con distintos lenguajes; d) la escuela ya no puede actuar más como si las competencias que forma, los aprendizajes a que da lugar y el tipo de inteligencia que supone a los alumnos pudieran limitarse a las expectativas formadas durante la revolución industrial, lo que significa que una
educación de calidad sólo es la que forma para crear capacidades para trabajar con redes de información y en un mundo global; e) las tecnologías tradicionales del proceso educativo están dejando de ser las únicas disponibles para enseñar y aprender, de esta manera la calidad de la educación debe entenderse como la puesta en marcha de un proceso social extendido de alfabetización en las nuevas tecnologías de la información y de la imagen; f) la educación deja de identificarse exclusivamente con el ámbito del Estado- nación e ingresa, ella misma, en la esfera de la globalización, por tanto la calidad de la educación tiene que ver directamente con los aprendizajes del funcionamiento de la globalización, del desarrollo de códigos interculturales y con los valores del respeto de la diversidad y de la no-discriminación; g) la escuela deja de ser una agencia formativa que opera en un medio estable de socialización puesto que las familias, las comunidades, las iglesias, las ciudades y la política experimentan cambios sustantivos, por tanto la educación de calidad significa formar tanto para la incertidumbre y el riesgo como para fortalecer la ciudadanía democrática dado que muchos de estos cambios que se
generan tienen que ver con la apatía, el descrédito de la política y la participación y el miedo a convivir con otros distintos (lo que genera nuevas formas de xenofobia, racismo y discriminación violenta).

La Calidad de la Educación como Responsabilidad Pública.

El tema de la calidad de la educación es un asunto de responsabilidad pública, es decir, una tarea cultural que debe ser asumida ante los cambios que enfrenta la sociedad chilena en el marco del proceso mayor de la globalización. Algunas ideas claves sobre la Calidad han sido ya desechadas por los gestores oficialistas de la transición, y es preciso reponerlas en el contexto de la propuesta de gobierno ciudadano de la Presidenta Michelle Bachelet: a) que la calidad de la educación tiene que ver principalmente con el mayor gasto en educación, pero la experiencia demuestra que el mayor gasto no genera los resultados esperados si no se realiza en áreas estratégicas, si no existe una reforma consistente y con apoyo ciudadano, si
no se ejerce con criterios de equidad y discriminación positiva; b) que la calidad de la educación no se consigue con la privatización extrema del sistema escolar y el retiro del Estado en la gestión educativa: se sabe que el liderazgo del gobierno en un reforma es clave para su éxito, y que la escuela pública sigue siendo el factor estratégico de toda política de equidad; c) no es verdad que los docentes son "irrecuperables" para el cambio educativo y que la calidad de la educación pasa exclusivamente por tener sólo buenos textos y guías: los docentes son el principal capital cultural de toda reforma, sin ellos no han cambios significativos; d) las
reformas educativas no deben ser primariamente reformas del sistema escolar y que la educación social debe esperar una futura oportunidad: la exigencia de la sociedad de la información y sus requerimientos de aprendizaje continuo obliga, por razones de equidad, a valorar todos los espacios educativos y a invertir en la generación de capital cultural para reducir la brecha digital y la desigualdad de oportunidades en economías y sociedad que requieren nuevas competencias que no se obtienen en la escuela sino en otras agencias y medios que producen y circulan el conocimiento en la actualidad.

Más bien debe avanzarse en un sentido que persiga :a) una educación orientada a las necesidades educativas y a las características sociales y culturales específicas de los-as estudiantes; b) una autonomía de los establecimientos educacionales en cuanto comunidades de aprendizaje; c) equipos docentes altamente motivados y con liderazgo en la comunidad educativa; d) alta profesionalización de los educadores y de los directivos de los establecimientos, que se debe expresar en el desarrollo de sistemas exigentes de evaluación de desempeño y resultados que actuarán a la vez como procedimientos de incentivos y castigos en la profesión docente; e) la
asociatividad y trabajo en red de las escuelas, así como el aprendizaje mutuo a partir del conocimiento de buenas prácticas; f) el fortalecimiento de la educación técnico-profesional que permita un acercamiento y la cooperación estratégica del sector empresarial y la reforma educativa; g) la creación de mecanismos de igualdad de acceso a las nuevas tecnologías de comunicación a través de inversiones públicas y privadas .

Es evidente que la calidad de la educación es un campo de debate y que configura en torno a ella las tendencias no sólo de las opiniones existentes sobre el cambio educativo, sino también de la manera de entender la dirección de los procesos sociales y políticos actualmente en curso en el país.

La calidad educativa como tema de una modernidad crítica (calidad educativa y capital social).

El debate actual deja en evidencia aspectos centrales de la política pública en educación, sus vacíos, sus exclusiones, sus silencios. En las líneas anteriores hemos procurado describir los enfoques más expresivos del debate que pueden conducir a acuerdos y agendas de responsabilidad pública en la educación, en el gobierno, en la sociedad civil, en el movimiento estudiantil, en el Magisterio y hasta en el sector empresarial. Sin embargo, es necesario presentar también las cuestiones disputadas. Es acertado señalar que la calidad educativa es una tarea de todos en el país -una responsabilidad pública- pero que, sin embargo, es preciso clarificar dónde se pone el capital intelectual y político principal de cada actor en el proceso de construcción de una educación de calidad, sustentada en la equidad, la competitividad para responder a los desafíos de la sociedad del conocimiento y a la vida democrática y en la participación de la ciudadanía en las políticas públicas. De esta manera, los códigos de modernidad para enfrentar el asunto de la calidad pasan por una discusión sobre las condiciones de la construcción de sujetos sociales en un país que está en vías de una modernización muy acelerada y con alta deuda social, desigualdad y déficit democrático participativo todavía. La educación es un
tema estratégico en la creación de poder ciudadano y de nuevos imaginarios sociales que asocien la calidad de la educación con una moralidad pública democrática y la creación de capital social apto para ampliar la democracia.

Un tema emergente de estos años es verificar la calidad de la educación en sus capacidades de crear capital social y cívico, como sustentos tanto del desarrollo económico como del desarrollo de una sociedad inclusiva y sustentable democráticamente.

6 jun 2006

Pronunciamiento de UNESCO-OREALC frente a la movilización estudiantil

En: http://www.unesco.cl/esp/sprensa/noticias/208.act

Pronunciamiento de la Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe sobre las demandas de los estudiantes secundarios de Chile
06/06/2006 - (OREALC/UNESCO Santiago)

La UNESCO, como organismo de las Naciones Unidas, tiene la misión eminentemente ética de contribuir a la paz y al desarrollo humano de las naciones, colaborando con ellas en los campos de la educación, la ciencia, la comunicación y la cultura, para asegurar el respeto universal a la justicia, a los derechos humanos y a las libertades fundamentales.

Es por eso que frente a los acontecimientos vividos en Chile durante las últimas semanas, a propósito de las demandas de los estudiantes secundarios, la Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe expresa lo siguiente:

Reconocemos los innumerables avances realizados por la educación chilena en los últimos años. Mientras otros países de la región todavía hacen grandes esfuerzos por universalizar el acceso y conclusión de la educación, Chile se encuentra en posición de poder enfrentar cambios educativos más profundos.

Apreciamos el esfuerzo del movimiento estudiantil para situar en el centro del debate nacional el tema del mejoramiento de la calidad de la educación como bien público y estratégico que compromete el desarrollo futuro del país, tanto desde el punto de vista del crecimiento socioeconómico, como de la moderna ciudadanía.

Para entrar a esta nueva fase de reforma educativa, además del cambio de la legislación, es importante que el Gobierno abra los espacios de participación para que la comunidad nacional pueda contribuir a los cambios educativos que se requieren.

Los Ministros de Educación de América Latina y el Caribe, el año 2002 aprobaron en el marco de las sesiones de la UNESCO un Proyecto Regional de Educación (PRELAC) y recomendaron concentrar los esfuerzos para llegar a una educación de calidad para todos en cinco focos estratégicos, los que, a la luz de los acontecimientos, tienen plena vigencia:

- Repensar el sentido de la educación para que los aprendizajes permitan que nos relacionemos mejor con nosotros mismos, los demás y el mundo en que vivimos. La discusión que los estudiantes han abierto apunta a replantearse el para qué y cómo están aprendiendo en la escuela.

- Fortalecer el protagonismo docente en el cambio educativo para que respondan a las necesidades de aprendizaje de los estudiantes. Sin la contribución y compromiso de los profesores, y sin el mejoramiento de sus condiciones de trabajo, ningún cambio duradero será posible.

- Modificar la cultura de las escuelas para que éstas se conviertan en verdaderas comunidades de aprendizaje y participación. Esto significa tener escuelas autónomas, con gestión democrática y conectadas con el entorno cercano y el mundo; escuelas inclusivas que usen la diversidad cultural como riqueza y que propicien el aprendizaje y participación de estudiantes, docentes y familias. Creemos que esta es una aspiración que se encuentra en el corazón de las demandas de los estudiantes y sin la cual es imposible obtener una educación de calidad para todos.

- Asegurar que la gestión del sistema educativo se ponga al servicio del aprendizaje de todos los estudiantes. La demanda de los estudiantes respecto a la revisión de la municipalización y del financiamiento del sistema forman parte de esta preocupación.
Fomentar la responsabilidad social por la educación para generar el compromiso de todos con su desarrollo y resultados. Creemos que la sociedad chilena ya se ha movilizado y está consciente de la profundidad del desafío que tienen por delante.
Se trata ahora de aprovechar este impulso y empezar a construir, con el apoyo de todos, una educación de mejor calidad que satisfaga las demandas, especialmente de la población más vulnerable del país.

Aspiramos y llamamos a los estudiantes, a las autoridades y a la comunidad nacional a que este proceso se desarrolle en el clima de confianza y de respeto que las circunstancias ameritan.

Santiago de Chile, 6 de junio de 2006.

1 jun 2006

Declaración Pública del PIIE


DECLARACIÓN PÚBLICA

FRENTE A LAS DEMANDAS ESTUDIANTILES PLANTEADAS A LAS AUTORIDADES DEL MINISTERIO DE EDUCACIÓN A TRAVÉS DE LA COORDINADORA DE ESTUDIANTES SECUNDARIOS, EL PROGRAMA INTERDISCIPLINARIO DE INVESTIGACIONES EN EDUCACIÓN (PIIE) EXPRESA:

El país se encuentra impactado por la fuerza con que se expresa el movimiento estudiantil, que progresivamente está teniendo carácter nacional y que plantea introducir transformaciones de fondo en el sistema escolar.

Junto a sus demandas reivindicativas específicas, como gratuidad de la PSU y pasaje escolar, se suman demandas de tipo pedagógico, como la utilización adecuada y pertinente de los tiempos e infraestructura en la Jornada Escolar Completa, y también se plantean temas que aluden a la actual estructura del sistema educativo, como es el cuestionamiento a la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE).

La fuerza de sus demandas se dimensiona, por una parte, por la capacidad de aglutinar a los diversos estamentos que actúan en el ámbito escolar (docentes, paradocentes, padres, madres y apoderados), y por otra, por el hecho de colocar en la agenda política, la urgente necesidad de revisar aspectos sustanciales del sistema educativo.

Nos encontramos ante jóvenes actores sociales que ejercen sus responsabilidades y derechos ciudadanos, en una práctica democrática que se ha constituido en un ejemplo para la sociedad en su conjunto.

La participación amplia y diversa en esta movilización del alumnado de colegios y liceos, da cuenta de una clara preocupación por la realidad educativa de los sectores con menores recursos, que no se limita a reivindicaciones inmediatas y puntuales. Esta preocupación, a su vez, ha impactado en la opinión pública, involucrando a actores que trascienden el quehacer educativo, alcanzando al mundo político, social y académico en su conjunto.

La actual coyuntura pone en debate al menos dos aspectos sobre los cuales queremos expresar nuestra opinión:

El primero se refiere a una revisión acuciosa y amplia de los fundamentos legales que sustentan la estructura actual del sistema educativo. Esta revisión implica dar inicio a un proceso de debate, informado y participativo, que permita el diálogo entre diferentes posturas y actores, respecto a las características y condiciones de un sistema educativo que responda a las necesidades y demandas por una educación de calidad para los sectores más postergados. En nuestra opinión esta es una condición ineludible para un desarrollo más justo y equitativo en nuestro país. El actual marco legislativo, que incluye a la LOCE, además de leyes referidas al financiamiento vía subvención y al traspaso de establecimientos a Municipios, no ha respondido a los problemas y necesidades reales de un sector mayoritario de la población, y, por el contrario, ha profundizado las desigualdades.

El segundo aspecto se refiere a una revisión, también acuciosa y amplia, de las políticas educativas implementadas a partir de los 90.

La demanda puntual de los estudiantes en relación a la JEC, nos hace pensar en la necesidad de generar un cambio en el diseño e implementación de las políticas educativas. En otras palabras, junto a los necesarios objetivos y contenidos técnicos, se debe reconocer y dialogar con las aspiraciones y necesidades tanto de aquellos directamente involucrados, como con el conjunto de actores sociales interesados en el mejoramiento efectivo de nuestra educación.

Estamos frente a una oportunidad histórica para producir una inflexión en la orientación de las políticas educativas, favoreciendo la activa participación de los actores sociales, condición ineludible para avanzar en calidad, como ha sido comprobado por innumerables estudios e investigaciones.

Pensamos que una nueva reforma, como lo expresó la Presidenta, debe orientarse hacia una mayor democratización de nuestra educación, generando espacios efectivos de participación, promoviendo políticas de equidad e introduciendo transformaciones de fondo al actual marco legal del sistema escolar, en aras de resguardar el derecho inalienable a una educación de calidad para todos y todas.

Reiteramos nuestro apoyo a las movilizaciones estudiantiles, rechazamos la violencia tanto de la fuerza pública como de grupos violentistas y expresamos nuestra confianza y esperanza, en que muy pronto se llegue a un acuerdo que involucre a las autoridades gubernamentales, a los legisladores y al conjunto de los actores sociales, en torno a respuestas concretas que permitan mejorar la calidad de la educación y superar la grave situación de desigualdad y segmentación social que aqueja a nuestro sistema escolar.

31 may 2006

La movilización estudiantil: una gran oportunidad - FLACSO Chile


En: http://www.flacso.cl/flacso/main.php?page=noticia&code=1115
http://www.flacso.cl/flacso/biblos.php?code=1772

La movilización estudiantil: una gran oportunidad 1

La movilización estudiantil ha puesto de manifiesto la extensión y la profundidad del
malestar la preocupación respecto de la educación en Chile. La demanda de fondo,
compartida por todas y todos los actores y protagonistas directos e indirectos del conflicto, hace referencia a un problema que nuestra sociedad no ha resuelto hasta ahora y que se hace urgente, necesario y posible comenzar a resolver ahora.

En la sociedad moderna, la educación constituye el medio fundamental a través del cual los individuos hacen los aprendizajes necesarios para llevar a cabo proyectos de vida que les orienten hacia la realización y la plenitud personal y social. También constituye el medio fundamental a través del cual la sociedad les habilita y les incorpora como participantes activos en la construcción del presente y del futuro. Por ello, la educación es simultáneamente aprendizaje e integración social, es individualización y socialización, compete a los individuos y al Estado, a cada persona y al conjunto de la sociedad.

Los desafíos que enfrenta ahora la sociedad chilena en términos de su desarrollo y su
integración social hacen inapropiada y obsoleta a la Ley Orgánica Constitucional de
Enseñanza, LOCE; tampoco son suficientes los esfuerzos desplegados en la reforma
educacional realizada en los últimos años. Es urgente y necesario generar nuevos
instrumentos legales y nuevas estrategias y metodologías para recoger todos los aportes, todas las ideas y todas las sensibilidades que se expresan en el campo de la educación.

Sobre todo, es urgente, necesario y posible traducir la demanda estudiantil en un gran compromiso de la sociedad chilena con el aprendizaje.

De fondo, lo que la sociedad chilena requiere para su desarrollo y para el desarrollo
personal y social de cada uno de sus integrantes es desarrollar una gran vocación y
disposición de aprendizaje, que sea apoyada por la escuela, por la familia, por los medios de comunicación, por las tecnologías de información, etc. El mensaje de los y las estudiantes, en estos días, ha sido precisamente ese: que se les brinden mejores
oportunidades de aprender, que están dispuestos a aprender; que quieren asumir sus
responsabilidades y demandan que la sociedad les apoye en ello.

En este sentido, los acontecimientos de las últimas semanas constituyen también una
oportunidad privilegiada para abrir un gran diálogo nacional que permita generar acuerdos sobre la educación que la sociedad chilena necesita y que quiere ofrecer a las generaciones jóvenes. Las tecnologías de la comunicación y la conectividad pueden
ayudar a que este diálogo nacional sobre educación alcance niveles insospechados de
participación, de profundidad de sus análisis, de riqueza de sus propuestas y de
compromiso con sus resultados. Esta es también una oportunidad para ensayar una
nueva manera de construcción social de acuerdos sobre temas fundamentales para la
sociedad chilena.

En el país existen organismos académicos de reconocido prestigio, nacionales e
internacionales, entre los cuales se encuentra FLACSO - Chile, con capacidad para
contribuir activamente a un debate nacional sobre educación, integrando capacidades
académicas y capacidades de uso de las tecnologías modernas para impulsar diálogos
ciudadanos al servicio del logro de acuerdos de carácter nacional, como fruto de una
participación organizada.

1 Por Samuel Palma, Investigador FLACSO-Chile

30 may 2006

Propuesta de los estudiantes secundarios

http://www.geocities.com/profescolon/movilizacion.pps#1

Propuesta de estudiantes secundarios de la R.M.,
Santiago, 30 de noviembre de 2005
http://www.observatorioeducacion.uchile.cl/centro/bibliografico/
doc_movest/FINAL%20C.C.A.A..pdf


INTRODUCCIÓN

El presente documento es el resultado de un trabajo de varios meses, donde dirigentes estudiantiles de la Región Metropolitana han volcado sus demandas y propuestas. Este trabajo tiene su origen en el mes de abril, específicamente al calor de las movilizaciones que llevaron a cabo en torno al petitorio de baja de la tarifa escolar, ampliación horaria del uso del pase escolar y congelamiento del porcentaje de notas para la PSU, a raíz de lo cual se inició un trabajo periódico con la Secretaría Ministerial de Educación, más específicamente con el Gabinete del Secretario Ministerial, Alejandro Traverso, y un equipo especial del Departamento de Educación. Los temas enumerados se discutieron ampliamente en esa mesa de trabajo.

El resultado de estas demandas se concretó en un acuerdo entre las partes. Sin embargo, las conversaciones que se gestaron en torno a la coyuntura, fueron demostrando la existencia de otros temas que legítimamente los estudiantes querían tratar, y que existían todas las posibilidades y voluntades para conformar mesas de trabajo que abordaran las inquietudes e intereses del estudiantado. El diálogo permanente fue dando lugar a un ambiente de confianza y trabajo, lo que nos ha permitido arribar al presente documento que se hace entrega. Éste refleja los temas que los estudiantes, en diversos encuentros y jornadas provinciales y regionales, consideraron importante que fuesen reflexionados.

Es así como al comenzar el segundo semestre se dio forma a las comisiones que trabajarían tales temáticas. El espíritu con el que se llevó adelante el trabajo, consistió en que toda demanda o propuesta es legítima de ser planteada en la medida de que fuese hecha con seriedad, responsabilidad y dónde el diálogo fuera el instrumento utilizado. Todos estos elementos se conjugaron con creces, lo cual nos señala que mientras se abran instancias de diálogo, todas las ideas pueden ser planteadas, escuchadas y, mejor aún, confirmó que los estudiantes tienen posición y opinión.

Todo el esfuerzo realizado nos deja una enseñanza, en el sentido que el Mineduc debe tener siempre abiertas las puertas para con quienes son sujeto del quehacer educativo: los estudiantes. Los jóvenes tienen enormes ganas de participar, pero desconfían del mundo adulto, no creen en sus palabras, y un sistema que está sustentado sobre la sospecha y la desconfianza no augura buenos derroteros. Por ello, y a sabiendas de que lo planteado en el siguiente documento puede generar ciertas suspicacias, creemos que hay un valor fundamental en juego: generar espacios de participación para que los discursos puedan ser enunciados y atendidos, aunque puedan resultar incómodos.

La agenda temática que plantea el documento es un piso mínimo de conversación entre el Ministerio de Educación y representantes de los estudiantes. Ello no quiere decir que el MINEDUC concuerde con todas las demandas y propuestas. Es más, puede haber discrepancias profundas, pero ello no obstaculiza la apertura de espacios para trabajar los desacuerdos desde la tolerancia y el respeto, ensanchando con ello el valor básico de la democracia, que es la participación y el derecho a tener opiniones diversas. Es desde este lugar donde se abren posibilidades de trabajo hacia el futuro, donde algunos de los puntos tendrán respuesta positiva, mientras otros encontrarán resistencia. Lo importante es instalar el debate, afianzar posiciones y avanzar hacia una construcción social incluyente, donde las diferencias sean fuente de riqueza.

Hoy se entrega el fruto de este esfuerzo a las autoridades de Educación, esperando el compromiso de que estas propuestas serán analizadas con este espíritu. 3

COMISIÓN DE EDUCACIÓN PÚBLICA: ROL DEL ESTADO

1.- Educación Municipalizada

a) Financiamiento y administración de establecimientos municipales.

Identificación del problema:

En el año 2003 el 58% de la matrícula se concentraba en establecimientos municipales, de los cuales el 72,6 % se ubicaban en el 40% más pobre. Por lo tanto, es correcto afirmar que existe una relación directa entre Educación Municipal y pobreza.

El problema radica en que muchos de los establecimientos municipales no tienen los recursos necesarios para implementar un servicio educacional de calidad, lo que se refleja en pobres resultados académicos en las mediciones nacionales (SIMCE – PSU), reproduciendo y agudizando un esquema social desfavorable para los más desposeídos.

Causas del problema:

Si bien es cierto que en los últimos años el gasto público en educación se ha incrementado significativamente, no existen mecanismos eficientes para asegurar que los recursos lleguen a los establecimientos educacionales. En muchos casos, los dineros que perciben las municipalidades por concepto de subvención educacional no llegan al destino preestablecido, pues pasan por muchas manos.

Muchas de las municipalidades no tienen la capacidad para gestionar eficientemente el servicio educacional, pues tienen serios problemas económicos y/o sus municipios son muy pequeños. Esto genera una inmensa desigualdad, pues las comunas con más recursos ofrecen una educación de mayor calidad, mientras que las comunas más pobres mantienen serias deficiencias.

2.- Sostenedores particulares:

Identificación del problema

El único requisito para levantar un colegio es tener la mayoría de edad, lo que significa que muchos sostenedores estén en el ámbito educacional sólo para obtener beneficios económicos.

Causas del problema:

La Ley Orgánica Constitucional de Educación, dictada durante el gobierno de Augusto Pinochet, introduce a la educación dentro de la lógica del libre mercado.

3.- Corporaciones

En este tipo de establecimientos podemos notar que las condiciones y los lugares físicos no son los mas adecuados para nuestro desarrollo tanto físico como intelectual, a pesar de que las corporaciones reciben una subvención por alumno matriculado y no por alumno que asiste a clase. Además, pueden acudir a otros fondos que entrega el Ministerio de Educación para el mejoramiento de la condiciones del establecimiento.

De igual forma, tienen la garantía de cobrar un matrícula de la misma manera que un particular, bajo ciertos parámetros que ellos mismo pueden controlar. Estos activos llegan a sus arcas, pero no se demuestra claramente un cambio o un mejoramiento de las condiciones en el establecimiento educacional.

PROPUESTA:

Es evidente que en un tema tan importante como la educación el estudiantado no tiene la facultad de tomar grandes decisiones por sí sólo. Igual de obvio es que tampoco debiese hacerlo una cúpula, sino que se requiere abrir espacios para una toma de decisiones que recoja la visión y posición de todos los actores involucrados. Por ello, proponemos la realización de una Asamblea Constituyente, con el objetivo específico de reestructurar la L.O.C.E.

A continuación se describe la postura asumida por el estudiantado en torno al tema.

Dado que la administración de los establecimientos municipales no muestra los resultados esperados, y que los colegios particulares subvencionados pueden convertirse en objeto de lucro, proponemos que sea el Estado quien administre el servicio educativo, facilitando una entrega de recursos directa a los establecimientos y transparentando el uso del dinero entregado por concepto de educación.

Por otro lado, el Consejo Escolar debe tener un rol activo en la utilización de los fondos, participando en la elaboración del presupuesto anual y convirtiéndose en un poderoso agente fiscalizador. A su vez, debe existir una fiscalización externa, la cual debe estar a cargo de los Departamentos Provinciales o los DAEM.

También es necesario que el Estado sea quien resguarde directamente las necesidades de los sectores menos favorecidos. Por otra parte, es importante señalar que el proceso de descentralización de la educación ha tenido un acierto fundamental que es importante rescatar: considerar el contexto específico en el cual se inserta un liceo.

Por lo tanto, se propone que los municipios deleguen sus funciones administrativas para concentrarse específicamente en otorgar una asesoría técnica en conjunto con el Ministerio de Educación, conjugando la realidad local con las políticas educativas nacionales.

Está claro que el actual marco legal vigente dificulta seriamente cualquier esfuerzo en este sentido, pero es esencial caminar hacia un diálogo que involucre a todos los actores del sistema educacional en este tema fundamental.

Para enriquecer el diálogo, requerimos tener conocimiento acabado sobre la postura del gobierno frente a la L.O.C.E., clarificando qué se desea mantener y qué cambios se quieren introducir pero encuentran resistencia en el Poder Legislativo.

En el transcurso de los debates de la comisión llegamos a la convicción de que el Sistema Binominal impide una real participación de la sociedad y genera una imposibilidad práctica para que el parlamento pueda modificar una Ley de quórum calificado. Por ello y en el espíritu de la Asamblea Constituyente que proponemos, consideramos explicitar el rechazo al binominalismo por carecer de un sentido democrático y constreñir la participación.

COMISIÓN JORNADA ESCOLAR COMPLETA

La implementación de la Jornada Escolar Completa es un avance para lograr una educación de calidad, pero lamentablemente su sentido se ha desfigurado, llegando, en algunos establecimientos, hasta el límite de lo absurdo. En primer lugar, existe una evidente sobrecarga horaria de los ramos considerados como los más importantes (lenguaje, matemática, historia, etc.), lo que se traduce en un agotamiento general por parte del alumnado, dificultando seriamente el logro de un aprendizaje de calidad, pues resulta imposible mantener la concentración y motivación en esas condiciones. Por otra parte, el estrés al cual están siendo sometidos los profesores es otro factor que imposibilita un proceso de enseñanza óptimo. Es así como se instala con fuerza y razón la idea de que en algunos establecimientos la JEC es “más de lo mismo”, lo que sin duda atenta contra el sano desarrollo de los estudiantes.

Otra problemática que resalta con fuerza es la falta de implementación necesaria para aplicar la JEC. En muchos casos existen problemas de infraestructura para atender a los estudiantes o no se cuenta con los recursos e insumos necesarios, lo que repercute directamente en la calidad del servicio educacional.

También es importante destacar que en algunas ocasiones las raciones alimenticias son insuficientes, lo que no permite al estudiante estar en condiciones óptimas para enfrentar el día. 7

Por todo lo anterior, se hace indispensable considerar algunas medidas:

1.- La JEC, tal como opera hoy, tiende más bien a la funcionalidad, por eso es muy importante que esta modalidad sea potenciada por los propios alumnos, a través de la instalación de otros temas, talleres o actividades que sean fuente de desarrollo para los intereses y expectativas de los estudiantes.

2.- Asegurar que exista un criterio distintivo claro entre la jornada de la mañana y la de la tarde. En la mañana se deberían impartir los ramos tradicionales, dejando para la tarde el desarrollo de talleres que recojan los intereses propios del estudiantado. Dichos talleres debiesen tener una evaluación cuantitativa, superando la visión de que son actividades “extraprogramáticas”, otorgándoles una jerarquía distinta y dándoles la seriedad que merecen. Es importante recalcar el rol protagónico que debiesen tener los alumnos en la implementación de estos talleres, identificando los intereses propios del alumnado y permitiendo que en algunas ocasiones los mismos estudiantes y ex alumnos, asesorados por especialistas, sean quienes los impartan, afianzando un proceso de enseñanza–aprendizaje más participativo y cercano.

Por otra parte, si los intereses del estudiantado responden al área científico humanista, se debe apoyar iniciativas tendientes a profundizar en esta materia, replicando experiencias exitosas como la Academia, donde especialistas externos apoyan y orientan el aprendizaje de ámbitos específicos del saber.

Finalmente, se debe resguardar que la carga horaria sea equilibrada, pues no es posible que sigan existiendo liceos donde se realizan, por ejemplo, cuatro horas de matemática en el mismo día.

3.- Mejorar los mecanismos de entrega de raciones alimenticias, resguardando la existencia de espacios apropiados destinados para ello.

4.- Apoyar la implementación de la JEC en establecimientos que no cuentan con los recursos necesarios para otorgar un servicio de calidad.

5.- Retrasar el horario de entrada a los establecimientos que estén en JEC, sin que esto signifique retrasar el horario de salida ni la fecha de término del período escolar.

6.- Asegurar que los establecimientos den los tiempos necesarios para la realización de tareas dentro del horario escolar, terminando definitivamente con las tareas para la casa.

7.- Por último, la extensión de la jornada escolar permite dar facilidades a los alumnos que desarrollan sus vetas artísticas o deportivas, por lo que es necesario generar las condiciones para que puedan rendir tanto en el ámbito escolar como en su disciplina.

COMISION DE ARTES Y DEPORTE

El problema principal del actual sistema educacional con respecto al arte y el deporte radica en la subvaloración que se le otorga a estas materias. Claramente los esfuerzos están centrados en producir estudiantes útiles y eficientes para los requerimientos del sistema. Esto se verifica y potencia con las mediciones existentes, puesto que los establecimientos son evaluados de acuerdo a los resultados que obtengan, lo que se traduce en un excesivo énfasis en la adquisición de conocimientos formales, en desmedro de actividades que escapan a la cuantificación de resultados.

Bastará revisar los tiempos destinados a cada una de las materias para validar esta hipótesis. De esta forma, el arte y el deporte se conciben como un medio para desarrollar ciertas aptitudes, pero no como un fin en sí mismos.

Pero no toda la comunidad concuerda con esta lógica, existe un gran número de familias que apuesta por otras alternativas. Tal es el caso del Liceo Experimental Artístico, que atiende a una población escolar que busca el desarrollo artístico como prioridad número uno. Pero entrar a este establecimiento es bastante difícil, debido a que las vacantes son muy inferiores a los postulantes.

Es evidente que la demanda existe, lo curioso es que no existe una política clara para abordarla. De hecho, los establecimientos de esta índole se clasifican como de “especial singularidad”, lo que reafirma la idea de que no sólo no existen estrategias de incentivo para este tipo de iniciativas, sino que están siendo dejadas de lado, como una especie en extinción consumida por la lógica eficientista.

Lo mismo ocurre con los estudiantes que deciden centrarse en la actividad deportiva, pues el sistema educacional no cuenta con una política de apoyo eficaz para su desarrollo. Es más, los estudiantes deportistas destacados se encuentran con serias dificultades económicas para enfrentar los requerimientos de su disciplina.

Finalmente, cabe destacar que hoy día tanto el arte como el deporte son un privilegio de algunos pocos, pues quienes deseen dedicarse seriamente a este tipo de actividades necesitan recursos que sólo las familias con un buen nivel económico pueden costear.

PROPUESTA:

1.- Apoyar e incentivar la formación de establecimientos que atiendan estudiantes con aspiraciones artísticas y deportivas, levantando políticas claras respecto a esta materia, eliminando así la figura de “especial singularidad”.

2.- Valorar el arte y el deporte como se lo merecen, instalando dentro de los establecimientos estrategias que apunten a un desarrollo serio de los estudiantes que tengan estos intereses. La Jornada Escolar Completa, aplicada desde su sentido original, posibilitaría el cumplimiento de este objetivo. Los talleres ACLES son valorados como una buena experiencia, pero fueron dejados de lado.

3.- Asegurar la entrega de recursos y la implementación necesaria para garantizar un aprendizaje de calidad en cuanto a estos temas.

4.- Levantar talleres comunales gratuitos para la promoción artística y deportiva, asegurando que cada alumno tenga las posibilidades de desarrollarse seriamente en este sentido.

5.- El Estado debería hacerse cargo de aquellos alumnos que se destacan como deportistas y artistas, a través de un fondo que administre el Ministerio de Educación.

6.- Incentivar y apoyar la creación y funcionamiento de colectivos artísticos y clubes deportivos estudiantiles, que tengan como objetivo principal organizar y producir eventos y campeonatos multidisciplinarios, generando espacios culturales y de sana convivencia.

7.- Establecer días del año destinados exclusivamente al arte y el deporte.

8.- Asegurar las facilidades académicas correspondientes a los deportistas y artistas que destinan gran parte de su tiempo al desarrollo de su disciplina, ya sean emergentes o consagrados.

9.- Informar permanentemente a los estudiantes de las acciones del Ministerio de Cultura y Chile Deporte que tengan relación con el ámbito escolar.

10.- Generar políticas para asegurar que los liceos que no cuentan con los espacios suficientes para la actividad física tengan el apoyo comunal necesario.

COMISION DE CENTROS DE ALUMNOS

Uno de los principios fundamentales de la Reforma es generar espacios de participación para los estudiantes, poniéndolos en el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje. Sin embargo, el camino para que esto realmente ocurra presenta una serie de dificultades: directores autoritarios, serias falencias en la
entrega de información a los dirigentes, consejos escolares de papel, centros de alumnos designados, falta de apoyo a las iniciativas de los C.C.A.A., incumplimiento de la normativa, falta de diálogo, etc.

Todos estos obstáculos deben ser superados en el menor tiempo posible, pues urge que el estudiantado ocupe los espacios existentes y abra otros nuevos. Para ello, el rol del dirigente estudiantil se torna imprescindible, pues debe convertirse en la fuerza que venza la resistencia. A continuación, se profundizarán cada una de las problemáticas enunciadas, para finalmente dar a conocer sus respectivas propuestas.

1.- Falta de información: La mayoría de los dirigentes estudiantiles desconoce la normativa que delimita los deberes y derechos del estudiante. Si bien es cierto que la responsabilidad del dirigente es empoderarse de este tema, muchas veces el acceso a la información resulta engorroso, o simplemente se desconoce la existencia de decretos, reglamentos, invitaciones, programas, etc. Por todo lo anteriormente descrito, la creación de una página web destinada exclusivamente a temas atingentes al mundo estudiantil resulta esencial, pues es la única forma de asegurar un flujo directo de una información completa, sin la intervención de terceros.

2.- Consejos Escolares: Los problemas de falta de diálogo, directores autoritarios y escasez de participación pueden ser resueltos a través de esta iniciativa impulsada recientemente. La convivencia democrática al interior del establecimiento es esencial para tomar decisiones que afecten positivamente a todos los actores de una comunidad escolar. La gran mayoría de los centros educacionales han constituido sus Consejos Escolares, pero ¿cuántos de ellos funcionan realmente? Se deben generar mecanismos que aseguren su realización, pues al parecer muchos directores o no le toman el peso o simplemente hacen la vista gorda. Pero también es necesario hacer algunas modificaciones a su estructura general:

a.- Sesionar una vez al mes: El Consejo Escolar es una instancia muy provechosa para abordar la gran mayoría de las temáticas propias del establecimiento. En el transcurso de un año, la cantidad de temas que pudiesen llegar a muy buen término si son trabajados desde el diálogo y el consenso es enorme. Por ello, sesionar sólo cuatro veces al año resulta insuficiente.

b.- Carácter resolutivo: La toma vertical de decisiones atenta contra una convivencia democrática real dentro de los liceos. El Consejo Escolar presenta todas las condiciones para aunar criterios, definir en conjunto estrategias de acción, consensuar principios y objetivos, etc. pero con la estructura actual del Consejo Escolar esto tiene una fragilidad enorme, pues su implementación efectiva queda al libre arbitrio de las cúpulas directivas.

3.- Fiscalización: El problema de incumplimiento a la normativa que se vivencia dentro de los establecimientos necesita ser abordado desde su interior. Es la comunidad misma quien debe resguardar y velar por sus derechos. En esto el papel del C.C.A.A. y del Consejo Escolar es fundamental. Si mejoramos el manejo de información a través del mecanismo propuesto en el punto número uno, sólo nos queda un paso: generar canales para que las demandas de la comunidad escolar sean atendidas con prontitud. Una estrategia que puede ayudar en este sentido, es que la Supervisión del Ministerio no sólo se relacione con los directivos, sino que recoja las visiones emanadas desde el Consejo Escolar y el C.C.A.A.

4.- Diálogo con el Ministerio: Los Consejos Escolares responden a la necesidad de instalar el diálogo al interior del establecimiento. Sin embargo, todas las políticas, programas y delineamientos educativos generales que nacen en el Ministerio no se instalan desde una lógica participativa. Es de vital importancia que los dirigentes estudiantiles y la comunidad educativa en general jueguen un papel activo en la revisión y construcción de nuestro sistema educacional. La convivencia democrática debe darse en todas las esferas, ya que los liceos no son los únicos responsables de generar espacios de inclusión. De este modo, surge la necesidad de garantizar espacios de diálogo entre estudiantes–Ministerio a nivel provincial, regional y nacional, lo que implica un trabajo de organización de los mismos dirigentes estudiantiles para generar representatividad.

5.- Modificaciones al decreto 524: Título I Cambio de nombre de “Centro de Alumnos” por “Centro de Estudiantes”, dada la etimología de la palabra alumno (sin luz). Artículo 1º: Inclusión de los 7ºs y 8ºs básicos.
Artículo 2º: Incluir la función de velar por el correcto funcionamiento de los Consejos Escolares. Eliminar la letra g) y sustituirla por “Establecer relaciones con las organizaciones estudiantiles que se estimen pertinentes”.
Título II Se debe prohibir cualquier condicionante (notas, conducta, sexo, etc) para poder integrar la directiva del C.C.A.A.
Artículo 6º: Se propone que las elecciones se realicen 45 días antes del cierre del año escolar o 45 días después de iniciado el año lectivo.
Se solicita la inclusión de un artículo que otorgue a la directiva un tiempo determinado (dos horas pedagógicas semanales) y un espacio físico adecuado. Asimismo, se pide un espacio físico determinado para la realización de los consejos de delegados de curso, y un tiempo previamente establecido para su realización, con una frecuencia mínima de una vez al mes.
Artículo 9º: Se propone que la junta electoral pueda estar compuesta por integrantes del Consejo de Delegados de Curso.
Título III Artículo 10º: Se propone que el asesor del C.C.A.A. sea elegido directamente por la directiva del Centro de Alumnos, teniendo ésta la facultad de elegir a cualquier integrante de la comunidad si se estima conveniente.
También se pide estipular la posibilidad de sesionar sin el asesor, tanto para la directiva como para el CODECU, si la directiva así lo decide.
Artículo 12º: Se solicita que la comisión encargada de estudiar y aprobar en definitiva el proyecto de Reglamento Interno esté constituida en su mayoría por estudiantes.
Título IV Se pide un fuero para la directiva, en caso de que las acciones objetadas por el establecimiento estén avaladas por el Consejo de Delegados de Curso.
A su vez, se requieren facilidades académicas para los estudiantes que cumplan funciones directivas.
En caso de que el asesor del C.C.A.A. sea un profesor, se solicita que las horas empleadas en esta función sean remuneradas.
Se requiere que exista un acta de constitución del Centro de Alumnos que signifique obtener automáticamente personalidad jurídica, teniendo la dirección del establecimiento la responsabilidad de realizar los trámites pertinentes. O, en su defecto, facilitar y apoyar a los estudiantes en la obtención de ésta.
Finalmente, cabe destacar que la tarea principal con respecto al rol del C.C.A.A es de responsabilidad de los dirigentes estudiantiles, pues es la organización y compromiso de éstos lo que posibilitará una verdadera participación en el ámbito educacional. Por lo tanto, no requerimos del tutelaje de nadie, porque creemos en nuestras capacidades y porque nadie mejor que nosotros puede saber lo que requerimos.

COMISION COMUNIDAD Y ENTORNO

Está claro que la sana convivencia es un pilar fundamental dentro de la educación. Sin embargo, esta problemática reviste una enorme complejidad, por lo que es necesario aumentar los esfuerzos en este sentido. La delincuencia, la droga, las peleas, etc. son temas que necesariamente deben ser abordados por todos los actores que involucran a una comunidad educativa. Pero lamentablemente el alumnado ha estado bastante alejado del debate y no ha tenido el rol que debiese tener para mejorar la situación.

Cuando ocurren situaciones conflictivas, son los directivos los que resuelven, y generalmente lo hacen desde la lógica de la sanción. Si el problema persiste, se procede a reubicar al alumno. Esto termina provocando un fenómeno muy nocivo para las relaciones humanas, pues significa que existan establecimientos donde llegan todos los estudiantes con problemas conductuales, lo que lógicamente impide una buena convivencia y un aprendizaje de calidad. Por otra parte, los castigos no logran resolver el problema de fondo, pues se necesita un trabajo mucho más profundo.

Por otro lado, el problema de la discriminación está profundamente arraigado en nuestra cultura, y el sistema educacional chileno no escapa a esta premisa. Todos Los actores de la comunidad educativa se discriminan entre sí, a través de múltiples formas: sexo, condición sexual, situación-socioeconómica, aspecto físico, postura política, etc. Se instala la idea de fomentar la tolerancia, pero su materialización está abismantemente lejana. Es más, los establecimientos educacionales con grandes poblaciones escolares, tienden a segregar a los alumnos, a través de la creación de cursos que concentran a aquellos jóvenes más conflictivos, lo que indudablemente contribuye a la discriminación y el estigma.

Otra falencia que presenta nuestro sistema educacional en el ámbito de las relaciones humanas es la transmisión de valores, la cual está enfocada principalmente en los Objetivos Transversales y el ramo de Religión. Pero estos
dos mecanismos se muestran insuficientes, ya que los Objetivos Transversales son de difícil aplicación real, y el ramo de Religión se torna tedioso en muchas ocasiones o simplemente se elude.

Por todo lo anterior, se deberían realizar las siguientes acciones para avanzar en este tema:

1.- Eliminar mecanismos discriminatorios de selección de estudiantes; los criterios para incluir alumnos en los establecimientos debiesen tener un fundamento vocacional.

2.- Impulsar charlas orientadoras para que los estudiantes, según sean sus intereses y capacidades, decidan de mejor forma entre establecimientos científico humanistas, técnico profesionales o artísticos, lo cual disminuye el sentimiento de insatisfacción o frustración que incide en los comportamientos “disfuncionales”.

3.- Asegurar un trabajo serio de especialistas que den a los establecimientos las orientaciones pertinentes para hacerse cargo hasta el final de sus estudiantes, evitando al máximo la expulsión y terminando definitivamente con centros educacionales donde se concentre una gran cantidad de alumnos “problemáticos”. Asimismo, dichos especialistas deben velar por un trabajo preventivo, personalizado, capaz de detectar problemas de forma proactiva, trabajando desde los procesos socio–afectivos del estudiantado.

4.- Establecer canales de información, apoyar y fomentar la apropiación de la temática por parte de los dirigentes estudiantiles. Programas como “Comuna Segura” son casi desconocidos por el alumnado.

5.- Instalar un concepto de comunidad incluyente, que tienda a atenuar todas las formas de discriminación. Para ello, es necesario generar espacios de diálogo entre los actores de la comunidad educativa, orientados por especialistas y construidos desde la lógica de la tolerancia y el respeto, lo que genera condiciones positivas para que la propia comunidad levante estrategias para enfrentar los problemas.

6.- Generar nuevas estrategias para la transmisión de valores, que sean más pertinentes a la realidad del estudiante. Es necesario poner énfasis en que, sin negar el concepto del hombre como un ser inminentemente cultural, la construcción valórica es un proceso interno. Por lo tanto, la reflexión en torno a este tema debe primar por sobre la transmisión vertical de recetas preestablecidas (generar espacios culturales, crear talleres de sociología y filosofía, abrir conversaciones, etc.)

7.- Permitir a los establecimientos cambiar el ramo de Religión, dejando ese espacio para ramos como Desarrollo Personal, Ética o Teología.

8.- Establecer mecanismos de apoyo para crear lazos entre los C.C.A.A. y con la comunidad en general, permitiendo aunar fuerzas en la construcción de la enseñanza del mañana y contribuyendo en conjunto a un entorno más grato y sociable.

9.- Finalmente, cabe señalar que evidentemente este tema no es exclusivo de los secundarios. Por el contrario, es en las primeras etapas de la vida escolar donde se deben poner los mayores esfuerzos. En este sentido, la prevención temprana es imprescindible para romper con la dinámica reactiva y sin capacidad de anticipación que impera en muchos de nuestros establecimientos.

COMISIÓN DE SEXUALIDAD

Se destaca el papel que le cabe al Ministerio de Educación, dado que el tema de la sexualidad esta en relación con el sujeto, las emociones, la formación integral del ser humano. Aquí se hace una distinción respecto al Ministerio de Salud, en tanto que su rol particular debe privilegiar la salud pública, por lo que su ámbito de
responsabilidad se hace desde la dimensión biológica, lo que puede parecer reduccionista. Por ende, desde la Educación puede asumirse con mayor pertinencia el tema de la sexualidad, que conlleva una complejidad enorme y donde se da un debate con aristas de diverso orden.

En general la discusión caminó por tres puntos, que indudablemente se relacionan. Uno está relacionado con el tipo de enseñanza que se hace en los establecimientos educacionales; el otro se vincula al papel que deberían jugar los propios jóvenes en el tema; y por último, lo relativo a los valores. Se comparte mayoritariamente que los adolescentes quieren tener una sexualidad acorde a los tiempos, donde el tema de las relaciones sexuales no sea tabú.

No se cuestiona si algunos jóvenes desean tener sexo, pero sí se apela a un sexo seguro, donde el embarazo adolescente o las Enfermedades de Transmisión Sexual sean temas a abordar para prevenir y no para impedir las relaciones. Por eso se pide que haya mayor y mejor información sobre los temas que involucran la sexualidad, pero se hace hincapié en que no se quiere más de lo mismo, es decir, que se reduzca a conversaciones ocasionales y parcializadas, sobre todo cuando en las escuelas ocurren constantemente hechos relacionados con el tema.

También se pide que no se coloque el acento casi exclusivo en lo biológico, porque “enseñan cómo reproducirte, pero no qué implicancias tiene el sexo a nivel personal, emocional y afectivo”. Existe la percepción de que no se imparte educación sexual, por lo esporádico y poco sistemático del trabajo en sexualidad dentro de los liceos.

Por otro lado, los jóvenes quieren tener más espacio para debatir, conversar y aprender sobre sexualidad, sienten que sus problemas no son tomados en cuenta. A su vez señalan que deberían ellos mismos ganarse un lugar. Por eso, se postula que los C.C.A.A. deben tener mayor protagonismo, contribuyendo con ello a un mayor grado de responsabilidad individual, a vencer la indolencia juvenil y a crear conciencia sobre la discriminación que pesa sobre las madres adolescentes.

La campaña del condón ha sido bien valorada, porque por un lado permite mayor grado de protección ante un hecho evidente: los jóvenes adolescentes tienen relaciones sexuales y tienen que protegerse. Pero la campaña respecto al condón abre una posibilidad de debatir sobre la sexualidad, ampliando el arco conceptual e incorporando la dimensión valórica.

En esa línea se plantea lo importante de trabajar desde la niñez, ya que los jóvenes se “creen el hoyo del queque y no pescan a los adultos”, y por lo tanto los discursos llegan con dificultad o atrasados. En la medida que se genera debate, y por ende participación, se profundiza en una campaña de carácter educativo, que contenga todas las dimensiones de la sexualidad, en oposición a una con un perfil publicitario y simplista. Finalmente, se pide que existan políticas más claras respecto a la esfera afectiva de la sexualidad. Se enfatiza que dentro de la complejidad del tema, remitirse únicamente al ámbito de la salud resulta completamente insuficiente.

PROPUESTA:

1.- Que en los ramos de Orientación se aborde la problemática social que incide en la conformación del machismo y el feminismo, lo que genera conductas que pueden ser catalogadas de discriminatorias.

2.- Crear instancias y espacios para dialogar y alcanzar acuerdos respecto a cómo abordar y enfrentar como estudiantes problemas vinculados a la sexualidad, al abuso y a la violencia.

3.- Respecto al embarazo adolescente, el Mineduc debería crear un programa de ayuda y apoyo para una buena Educación Sexual, que incluya entrega de información e involucre difusión de métodos anticonceptivos, como también la posibilidad de repartir condones en los establecimientos educacionales.

4.- Se debe generar mecanismos para que las alumnas embarazadas puedan recibir ayuda sicológica en el caso de necesitarla, y que los colegios den todas las facilidades a la alumna, para que no se discrimine y así evitar el aborto.

5.- En el caso del VIH y otras ETS, se requiere capacitación de los profesores y alumnos. Además, estas enfermedades deben expresarse en los Contenidos Mínimos Obligatorios.

6.- Que el tema de la discriminación sea abordado a través de jornadas, con la finalidad de que exista más información. Con ello se busca reconocimiento y respeto a las diversas opciones sexuales, evitando situaciones de discriminación.

7.- Se pide que los establecimientos educacionales den las facilidades a las alumnas madres, incluyendo salas cunas al interior del liceo o asegurando el servicio desde la comuna.

8.- Incluir en la malla curricular el tratamiento de la sexualidad desde la perspectiva afectiva y preventiva, poniendo especial énfasis en el diálogo.

COMISION DE ENSEÑANZA MEDIA TÉCNICO PROFESIONAL

Es un hecho que en Chile existe un gran número de jóvenes que por razones económicas no pueden cursar estudios superiores. Gran parte de ellos apuesta por la formación técnico profesional con la esperanza de adquirir las competencias necesarias para insertarse exitosamente en el mundo laboral. Sin embargo, en algunas ocasiones esto no ocurre como desearíamos. Muchos de los estudiantes que egresan de la E.M.T.P. reciben un salario bajo, o no trabajan en el ámbito de su especialidad, o simplemente quedan cesantes.

Parte de esta problemática radica en que en ocasiones la calidad de la enseñanza impartida no es la esperada. El proceso de Acreditación de Especialidades es una herramienta útil para resguardar la calidad del servicio educacional, pero insuficiente. Es preciso apoyar directamente a los establecimientos que no cuentan con las condiciones mínimas, que por lo general son de dependencia municipal. Por otro lado, se debe alargar la Formación Diferenciada a tres años (2º, 3º y 4º medio, considerando para 1º medio talleres que permitan conocer las especialidades), ya que en dos años de estudios resulta difícil adquirir los conocimientos y habilidades necesarias para enfrentar adecuadamente las altas exigencias del sector productivo.

Otro aspecto importante a considerar es la articulación entre la Formación Diferenciada y la Formación General, pues si bien la mayoría de los profesores intuyen la necesidad de darles sentido y coherencia en el marco de la Formación Técnico Profesional, no cuentan con el apoyo necesario para hacerlo de manera óptima.

Otra estrategia que permitiría aumentar los índices de inserción laboral es la entrega de información respecto a la empleabilidad que presenta cada una de las especialidades, pues algunas de ellas encuentran un mercado laboral saturado, mientras otras presentan mejores oportunidades. Una buena elección determina el futuro de cada estudiante, por lo que es necesario generar los insumos necesarios que permitan una toma de decisión adecuada.

Hemos visto que una educación de calidad es imprescindible para llegar con mejores armas al mundo del trabajo. En este sentido, la Formación Dual está en la dirección correcta, pues articula un aprendizaje teórico en la escuela con su aplicación práctica en la empresa. Lamentablemente, en muchas ocasiones su sentido original se desperfila, ya que no existe relación entre lo que se aprende en la escuela y lo que se hace en la empresa. Por lo tanto, es necesario generar mecanismos que aseguren una coherencia entre estos dos tipos de aprendizaje (teórico – práctico). Lo mismo ocurre con la Práctica Profesional, la cual muchas veces se convierte en una instancia para que el empresario abarate costos, pero no en un espacio de aprendizaje real para poner en práctica lo aprendido.

También es necesario asegurar a los estudiantes que estén realizando esta etapa final de sus estudios la locomoción y la colación. Pero no sólo preocupa la situación de los estudiantes egresados de la E.M.T.P. que deciden trabajar inmediatamente.

También debemos poner atención en aquellos que deciden proseguir estudios superiores. Un grupo de ellos ha estudiado una especialidad para poder trabajar y así costear la Universidad. Pero su situación es bastante compleja, pues presentan serias desventajas con respecto a sus compañeros que estudiaron en establecimientos Humanista-Científicos, ya que no están bien preparados para rendir de la mejor forma la prueba P.S.U. Por esto, debiese existir un apoyo directo a los jóvenes técnico-profesionales que aspiran a ingresar a la Universidad, ya sea facilitando su acceso a preuniversitarios o bonificando su ponderación final.

Por otro lado, se encuentran aquellos estudiantes que deciden proseguir sus estudios superiores profundizando los conocimientos adquiridos en la Educación Media. Para ellos, el gran problema es la calidad de los Centros de Formación Técnica. Es frecuente que el alumno egresado de la E.M.T.P. ingrese a un C.F.T. y se decepcione de las metodologías empleadas y de los contenidos impartidos, pues muchas veces ya han sido vistos durante la Enseñanza Media.

Por lo anteriormente descrito, se deberían instalar mecanismos que posibiliten una progresión y coherencia entre el nivel medio y el superior. Para alcanzar este objetivo, es pertinente que los estudios medios sean convalidados con los estudios superiores, o que las mallas curriculares de los C.F.T. se elaboren considerando los aprendizajes obtenidos en los establecimientos Técnico-Profesionales.

Otra iniciativa que ayudaría a solucionar esta problemática sería realizar una prueba de término del ciclo secundario, focalizada específicamente en el ámbito técnico profesional, validando así los aprendizajes de este periodo y atenuando el problema que significa la P.S.U. Otro aspecto importante a considerar es la formación pedagógica de los docentes que imparten las especialidades. Muchos de ellos no cuentan con las herramientas necesarias para realizar clases de calidad, pues no han cursado estudios relativos a la Pedagogía. No basta manejar los contenidos, sino que hay que saber cómo transmitirlos. Por esto, es necesario generar capacitaciones para que los profesores cuenten con las metodologías apropiadas.

Por último, es importante reflexionar acerca de la percepción social que se tiene sobre el ámbito técnico en general. A nivel discursivo, se asume plenamente la importancia de contar con técnicos calificados, pero en la realidad cotidiana se les subvalora y menosprecia. Para que realmente esta concepción cambie, se debe hacer un esfuerzo enorme para preparar técnicos eficientes, capaces, que por la calidad de su trabajo sean bien remunerados. En este sentido, aumentar los esfuerzos en educación se torna indispensable.

COMISIÓN DE TRANSPORTE

El articulo 3 del Decreto Supremo Nº20 de los Ministerios de Educación, Transporte y Economía, establece que el uso del pase escolar de los estudiantes de enseñanza media es únicamente para la movilización del hogar al establecimiento educacional y viceversa.

En el actual sistema de transporte esta medida no se hace efectiva, pero ¿qué pasara cuando llegue el Transantiago? La verdad no lo sabemos. Lo que tenemos que tener muy presente es que si este plan permitiera el uso de sólo dos boletos diarios con beneficio de rebaja tarifaria para los estudiantes de educación media, este estaría plenamente avalado por la ley.

De hacerse esto efectivo, nuestro sistema educacional estaría cayendo en una grave contradicción, que perjudicaría a miles y miles de escolares.

Los museos, las exposiciones, el teatro, entre otras actividades, serían cada día más exclusivas, ahora no sólo para quienes tienen dinero para la entrada, sino que también para la micro. Total contradicción con lo que plantea la Reforma Educacional, de abrir justamente estos espacios a la comunidad estudiantil, con el fin de enriquecer nuestra educación y llevarla más allá de las salas de clases y los establecimientos.

Los que también se verían tremendamente afectados serían aquellos que asisten a preuniversitarios, ente reconocido por la LOCE y elemento fundamental para quien quiera ingresar a una buena universidad y pertenezca a un liceo público, tomando en cuenta que la calidad de la educación municipal está muy por debajo de la privada.

En base a lo anterior, es imprescindible que esta normativa se modifique o derogue, para que, una vez en marcha el plan Transantiago, no exista ninguna cabida legal para tamaña injusticia.

Pérdida del pase escolar

En la actualidad, son miles los jóvenes que sufren robo, hurto o extravío del pase escolar. Una vez ocurrido este hecho y presentando los documentos necesarios para solicitarlo nuevamente, se concurre al Mineduc y se pide su reposición. La tramitación para recuperar este documento tiene una duración de 28 días hábiles, período en el cual se entrega un papel que sirve de manera provisoria para hacer uso del beneficio. Sin embargo, no contiene el chip, el cual es pieza fundamental dentro del diseño final del Transantiago. ¿Qué pasará con la tarifa escolar durante ese período? La verdad, no hay respuesta.

Para este tipo de eventos deseamos proponer el uso de un pase escolar provisorio, que cuente con un chip y que sea devuelto al momento de la entrega del pase definitivo, para que pueda ser utilizado nuevamente.

Pase para alumnos en práctica

La mayoría de los alumnos que estudian en un colegio Técnico Profesional realizan su práctica profesional durante el mes de diciembre y las vacaciones, ya que éste es el momento más propicio para ocupar las vacantes que los trabajadores dejan por sus vacaciones legales.

La mayoría de las prácticas no dan a los estudiantes los beneficios necesarios, teniendo que ser costeada por los mismos alumnos o apoderados. El problema se agudiza por las dificultades que enfrentan estos alumnos para movilizarse, pues los transportistas no dejan que paguen tarifa escolar. Por ello, es necesario generar un mecanismo que asegure a los alumnos practicantes que gozarán de la rebaja tarifaria durante este período.

Estudiantes de la Provincial Talagante

Otro situación que requiere ser atendida con urgencia es la que viven los alumnos de la Provincial Talagante, donde el uso del pase escolar no es respetado, cobrándoles tarifas que no corresponden al valor fijado por ley. Los estudiantes de esta zona a veces estudian fuera de su comuna, lo que requiere traslado interprovincial, que les significa valores por sobre lo habitual. Ello incide en que el traslado se convierte en un real problema, que tiene incidencia en la economía del hogar. Es necesario que el beneficio del pase escolar sea para todo estudiante de la Región Metropolitana, pues las políticas en transporte deben ser para todos iguales, evitando así discriminación de cualquier tipo.

Finalmente, se constata que desde comienzos del año 2005 se ha instalado la demanda de gratuidad para el transporte de los estudiantes de Educación Media, aduciendo a que los doce años de escolaridad son obligatorios por ley, por lo que el estado debe velar por el acceso a los establecimientos educacionales, lo que implica necesariamente el traslado de los estudiantes. Recordemos que en el momento en que la Educación Básica fue obligatoria, los estudiantes básicos obtuvieron el beneficio del transporte gratuito. No existe ninguna razón para que ello no ocurra en el ámbito secundario.

Acuerdo de trabajo para año 2006

Con la entrega del presente documento se culmina una etapa exitosamente, puesto que estudiantes de todas las provinciales, dependencias y tipos de enseñanza han generado consensos importantes en torno a las temas abordados. Dicho éxito se comprueba por la capacidad de diálogo, de alcanzar acuerdos, y de aceptar las diferencias. Pero éste es sólo el inicio de un proceso mayor que involucra la posibilidad de caminar juntos, de aprendizajes y de construir hechos que dejen huella. Pero el objetivo final se cumplirá cuando las demandas enunciadas sean atendidas y encuentren respuestas.

Es por eso que invitamos al Señor Ministro, Sergio Bitar Ch., a asumir en conjunto con la Secretaría Ministerial de Educación, un trabajo sistemático y sostenido durante el año 2006, que tenga como piso la propuesta que hoy le hacemos entrega. Ello no es impedimento para que iniciativas que emanen del Mineduc sean acogidas por el estudiantado, sino todo lo contrario, porque en conjunto podemos enriquecer tanto la labor del Ministerio como la constitución de un Movimiento Estudiantil que contribuya al ensanchamiento democrático de nuestro país.

Además, proponemos que durante los meses de verano pueda funcionar un equipo integrado por dirigentes estudiantiles y funcionarios del Ministerio de Educación para afinar una agenda conjunta, que recoja nuestra propuesta y los puntos de vista ministeriales, para que pueda desarrollarse durante el año 2006.

Finalmente, solicitamos abrir el año escolar 2006 con una actividad artístico cultural, en algún lugar público, donde además de inaugurar el año escolar, se de a conocer el fruto del trabajo en conjunto.